Marían García, 'Boticaria García'
La farmacéutica, nutricionista, bloguera y escritora comenzará a crear vídeos para 20minutos. JORGE PARÍS

Marián García, Boticaria García para los cientos de miles que la conocen por su blog, su libro de anécdotas El paciente impaciente, su actividad en redes sociales, sus apariciones en radios y televisiones y sus conferencias, habla con la seguridad de muchos años de estudio (no solo se doctoró en Farmacia, también se graduó en Nutrición y Óptica y sigue formándose) y con un sentido del humor que los que la siguen saben que está presente en todo lo que hace y que brilla también en esta entrevista.

El entusiasmo con el que conjuga entretenimiento e información veraz la llevó a recibir dos galardones en la última edición de los Premios 20Blogs de 20minutos: el de mejor blog de salud y mejor blog del año. Un premio que descubrió su identidad secreta de divulgadora sanitaria en la farmacia en la que trabaja en Mejorada del Campo: "desde que gané el premio ha sido un antes y un después en la farmacia. Yo antes no lo ocultaba pero lo llevaba en secreto. Es verdad que me han hecho muchas entrevistas, que ha venido la tele a la farmacia, pero el viernes que salí en portada de 20minutos vino un montón de gente con el periódico bajo el brazo como si hubiera ganado la Champions. Y noto que me miran de otra manera, como escribo y aparezco en un periódico...".

Y a partir de este mismo viernes va a aparecer con más frecuencia, ya que su blog pasa a formar parte de la familia de blogs de 20minutos; una nueva etapa que afronta con la misma ilusión con la que puso en marcha el blog en 2013.

¿Qué va a suponer esta nueva etapa en 20minutos?
Seguir haciendo divulgación sanitaria, que es lo que me gusta, con la ventaja de que va a poder llegar a más gente, que es mi objetivo. Yo empecé porque quería derrotar al doctor Google. Un poco ambicioso, ya lo sé (ríe). Antes el enemigo que desinformaba era la vecina, la cuñada o el primo que todo el mundo tenía y al que preguntaba. Ahora es más difícil desterrar la información de poca calidad porque todos llevamos un móvil en la mano. Hay un vacío entre la información del Ministerio o los documentos científicos, que la gente no entiende, y un montón de páginas y de foros que entiende todo el mundo pero tienen información de poca calidad. Si los médicos y los farmacéuticos sabemos hablarle a la gente y el paciente ahora está en Internet, pues, aunque nos cueste, hay que ir ahí. Lo que yo estoy haciendo es coger el consejo sanitario que damos en el mostrador y darle más difusión. Y también intento poner en valor, aunque sea una expresión algo hortera, mi profesión.

A partir de julio habrá un salto importante, de bloguera a videobloguera. ¿Qué tipo de vídeos nos vamos a encontrar?
Vídeos divertidos, dinámicos y didácticos, igual que el blog. El punto diferencial de todo lo que hago es el sentido del humor, buscar que la gente se ría, porque la gente se quiere reír. Vamos a hacer experimentos muy interesantes, aunque nada de gran calado. No vamos a quemar la redacción. (risas de nuevo)

¿Sobre qué temas?
Como vamos a empezar en verano, sobre protección solar, melanoma, mosquitos, medusas, piscinas, saber elegir gafas de sol… Sobre problemas y dudas que una persona que se va de vacaciones se puede encontrar.

Asuntos que está acostumbrada a responder en la farmacia.
Cierto, son las preguntas del día a día. También es verdad que soy mejor farmacéutica desde que tengo el blog, que me obliga a actualizarme. Yo toda la vida he dado consejos sobre repelentes de mosquitos, pero cuanto tienes que escribir sobre el tema acabas sabiendo mucho más. Investigas, ves lo que dicen otros… Y en la farmacia lo noto. A veces meto unas chapas… el otro día vino un señor con lo de que si el omeprazol provocaba alzhéimer y yo tengo un post sobre eso. Estuve como diez minutos contándoselo y acabó diciéndome “no imaginaba que me lo ibas a explicar también”. Y  antes del post tampoco lo hubiera contado tan bien, pero es que me lo tuve que estudiar.

En el blog también recibirá muchas consultas.
Sí, tenía una sección llamada Pregunta a la boticaria que la tuve que cerrar porque tenía treinta o cuarenta preguntas al día. Suponía mucho tiempo y no era viable porque además la gente  busca un diagnóstico personalizado y mis consejos con, obviamente, generales. Pero por las redes sociales me siguen llegando consultas y me hace muchísima ilusión que haya tanta gente que confíe en mi criterio y cuando tenga una duda diga “voy a preguntar a Boticaria García”.

Lo que hago es coger el consejo sanitario que damos en el mostrador de la farmacia y darle más difusión

¿Cuáles son los temas que tienen más repercusión en el blog?
Los de madres primerizas, sin ninguna duda. La madre primeriza busca muchísimo la información en Internet. Todos los días tengo algún correo de una embarazada que se ha comido un trozo de queso y está agobiadísima.  Y luego cuando nace el 'bicho' tiene aún más dudas, por ejemplo con las vacunas.

Es que lo de las vacunas es un carajal importante.
Y ha estado fatal gestionado por la Administración. Mira la vacuna de la varicela, que ahora la financiamos, ahora no y ahora la prohibimos y aunque la quieras comprar no puedes. Con la vacuna de la meningitis B, más líos. Eso genera una desconfianza en la gente tremenda que le hace el juego a los antivacunas. La gente no entiende estas cosas, sobre todo porque no se le explican. Yo lo intento.

¿Cuáles son los temas que más polémica despiertan?
Los productos milagro, que tienen mucha demanda. Tengo un post sobre el uso del collar de ambar en bebés para el dolor de dientes que está entre los más polémicos. La gente entra buscando que le hablen bien del producto y se encuentran con que lo desmonto, explico por qué su uso no tiene ningún tipo de sentido, incluso por qué no es aconsejable porque el bebé se puede tragar las bolitas o se puede asfixiar. Ahí me han  acusado de todo en ese post, incluso de ir de vacaciones al Caribe pagadas por las farmaceúticas. Y lo que no saben es que el paracetamol o el ibuprofeno en jarabe cuesta entre quince o veinte veces menos que un collar de ambar, si yo vendiera collares de ambar igual viviría mejor.

¿Y de qué temas le gusta más escribir?
De nutrición. Los posts con los que más disfruto son los de destripar las dietas. Cuando estoy en el sofá escribiendo ese tipo de posts me parto de risa yo sola. Y cuando mi marido me oye la risilla me dice: “si no puedes evitar reírte, ese post va a funcionar”.

¿De dónde surgió esta vocación por divulgar?
Yo quería ser periodista desde pequeña, me gustaba escribir y contar cosas. Tenía también una vena publicista y hacía carteles publicitarios. Me encontré uno el otro día que hice con ocho o nueve años que decía “pianos Afinadissimo, los únicos que no dan la nota”. Siempre he tenido una vena creativa. Estudié farmacia porque me gustaba también la rama sanitaria; la he vivido en casa toda la vida, me pasé la infancia en una rebotica. Y al final era inevitable que se acabaran juntando las dos cosas: la pasión por contar las cosas con sentido del humor y de manera creativa con lo que realmente entiendo que es la salud y la nutrición.

Los posts con los que más disfruto son los de destripar dietas

¿Diría que lo que ahora hace tiene que ver con el periodismo?
Hay cosas que pueden parecerse. Por ejemplo, busco mucha información de muchas fuentes: para escribir sobre la vacuna de la meningitis llamé a una farmacia de Andorra y a una clínica privada para ver si me vendían una vacuna, también al colegio de farmacéuticos de Navarra para saber hasta qué punto tenían  suministro.

El blog lleva realmente en activo desde 2014. El éxito ha sido fulgurante.
Ha sido rápido gracias a que fui cocinera antes que fraile, fui madre bloguera ante que Boticaria García. Mi madre fue la que me dijo “oye, deja ya lo de los niños, que está muy bien y es muy divertido, pero puedes hacer cosas más productivas, habla de salud”. Y hubo un punto de inflexión cuando el libro se publicó en febrero de 2015. Hice como setenta entrevistas en tres meses y en todas contaba la anécdota del supositorio, que es muy graciosa pero tiene un recorrido limitado, pero les decía "oye, que aparte de las anécdotas me gustaría contar cosas de salud" y conseguí varios espacios en radio y en tele. Pero si no hubiera sido por el libro y sus anécdotas, que a la gente le hicieron gracia, no podría haber empezado a hacer divulgación. Y luego llegaron las charlas y se empieza a crear un mundo distinto al blog, pero que procede del blog, que para mí es la casa madre y es lo que más mimo porque es de dónde vengo.  Es prioritario y me da mucha rabia la gente que denosta los blogs. Para mí ha sido mi escaparate al mundo. Yo estaba en una farmacia en un pueblo de 500 habitantes, no podía hablarles a más porque no pasaba más gente delante de mi puerta, y ahora pasan todos los meses por mi blog 400.000 personas.

Me temo que le va a tocar contar otra vez la anécdota del supositorio.
¿Lo tengo que contar de verdad? (ríe) Una de mis mejores amigas me decía “como vuelvas a contar lo del supositorio te dejo de hablar”. Voy a contar la corta: vino una chica que se había comido el supositorio porque en la caja ponía que se tomase “por la vía rectal” y que “la vía más recta es por la boca, ¿no?”. Y mira, hay otra anécdota que te voy a contar: hay un capítulo en el libro titulado El paciente enamorado sobre un paciente que estaba loquito por la auxiliar de la farmacia y la excusa que se buscaba para verla a diario era traernos el periódico. Pues ese periódico era 20minutos.