Control de Estabilidad
El ESP es un elemento de seguridad activa capaz de reducir los accidentes en un 80%. BOSCH

El año 1978 supuso un hito en la historia de la conducción y la seguridad vial: Bosch lanzaba al mercado el sistema antibloqueo de frenos, más conocido como ABS. Tal es su efectividad en la reducción de accidentes que desde el año 2004 todos los fabricantes de turismos decidieron montarlo de serie en sus modelos.

De nuevo Bosch fue protagonista en el año 1995 cuando introdujo otro importante sistema de seguridad activa, el control de estabilidad o ESP, desde 2014 obligatorio en todos los vehículos de nueva matriculación.

Sin duda, dos importantes inventos en el mundo de la automoción que han mejorado de forma notable la seguridad de los vehículos y, por tanto, han contribuido a reducir el número de accidentes y de fallecidos. Pero, concretamente, ¿qué son y cómo funcionan?

¿Cómo funciona el ABS?

Por todos es conocido como ABS por sus siglas ‘anti-lock braking system’ que en español significa sistema antibloqueo de frenos. Como su nombre indica la función del ABS es impedir que los neumáticos se bloqueen cuando se realiza una frenada fuerte, de esta manera se evita que el vehículo pierda adherencia, estabilidad y que la distancia de frenado se multiplique.

Los coches equipados con ABS cuentan con unos sensores de velocidad en las ruedas que miden la velocidad de rotación de las mismas y envían dicha información al módulo de control del ABS. Cuando dicho módulo detecta que una o más ruedas pueden bloquearse, interviene en unos milisegundos reduciendo la presión realizada sobre los frenos.

Una de sus principales ventajas es poder realizar maniobras de esquiva al mismo tiempo que se está actuando con firmeza sobre el pedal de freno y sin que el vehículo se descontrole. Un estudio de la NHTSA de EEUU en 2009 concluía que los turismos con ABS habían reducido su implicación en accidentes en un 6%. Y si al ABS le unimos la función del ESP o control electrónico de estabilidad, sin duda, la reducción de accidentes es mayor.

¿Cómo funciona el ESP?

El sistema ESP (Electronic Stability Program), o control electrónico de estabilidad no es un sistema cualquiera. Hablamos de un elemento de seguridad activa capaz de reducir los accidentes en un 80% si todos los vehículos lo equiparan. En estos momentos todavía hay muchos coches que no lo lleva, pero según se vayan retirando los más antiguos de la circulación el parque automovilístico será cada vez más seguro. Desde el año 2014 todos los turismos nuevos en Europa tienen que equipar el ESP de serie de manera obligatoria.

Elementos que componen un ESP

Al control de estabilidad se le conoce también con otras siglas como ESC (Electronic Stability Control), DSC (Dynamic Stability Control), VDC (Vehicle Dynamic Control), VSC (Vehicle Stability Control), o VSA (Vehicle Stability Assist).

La ventaja del ESP es que actúa de forma automática para frenar de forma selectiva una de las cuatro ruedas del vehículo en situaciones de riesgo, sobre todo cuando se puede superar el límite de adherencia del neumático. Y esto se consigue gracias a un microordenador que controla las señales que proceden de los sensores del control electrónico de estabilidad. Hasta 25 veces por segundo las chequea para comprobar que la dirección que desea el conductor a través del volante se corresponde con la dirección real en la que se está moviendo el vehículo. Si los datos no coinciden, el ESP actúa sobre el sistema de frenos para estabilizar el coche.

ABS y ESP, sin duda los dos sistemas de seguridad activa que más ayudan a reducir accidentes de tráfico, por lo que si tienes que comprar un coche es muy recomendable que los incluyan.