Un equipo de científicos de la Universidad de Londres ha descubierto que una misma proteína, la beta-amiloide, es la responsable de la enfermedad de Alzheimer y de la ceguera por glaucoma, localizada en el nervio óptico.

Con este hallazgo se abre una nueva esperanza en la prevención de la ceguera por glaucoma, ya que también podrían ser aplicados a este tipo de enfermedad los medicamentos que actualmente se investigan para el Alzheimer, dolencia que ya se atribuía con anterioridad a la beta-amiloide.

Estos medicamentos "no consiguen devolver la vista, pero detienen la pérdida de visión

Los expertos de la institución académica británica planean para finales de año un experimento con pacientes de glaucoma que esperan dé los mismos resultados que el que han llevado a cabo con ratones y con el que han llegado a esta conclusión.

En su investigación con roedores, los científicos suministraron a los ratones medicamentos que prevenían el desarrollo de la proteína beta-amiloide, parecidos a los que se usan contra el Alzheimer, tras lo que consiguieron detener la progresión del glaucoma.

"Detienen la pérdida de visión"

Estos medicamentos "no consiguen devolver la vista, pero detienen la pérdida de visión. Hay que recordar que, para perder la vista, un 30% de las células nerviosas de la retina tiene que haber muerto", explica la doctora Francesca Cordeiro, de la Universidad de Londres.

Sin embargo, "nuestra intención es conseguir reducir (en un futuro) el número de ciegos que deja esta enfermedad", añade.

Algunos estudios anteriores habían ido en esta misma línea al indicar que quienes padecen Alzheimer son más propensos a desarrollar un glaucoma que la población en general, vínculo entre ambas enfermedades que estos científicos británicos han conseguido aclarar ahora.

El glaucoma, trastorno ocular que sufren unos 65 millones de personas en todo el mundo, puede llevar al paciente a la ceguera total o parcial, ya que puede destruir el nervio óptico e impedir así que sus células nerviosas lleven al cerebro la información necesaria para ver.

Los diabéticos, las personas de color y aquellas con algún antecedente familiar tienen más posibilidades de desarrollar esta enfermedad relacionada con la proteína beta-amiloide, la misma que, acumulada de un modo anómalo en el cerebro, puede causar el Alzheimer.