Melocotón
Aunque tendremos que esperar casi hasta el final de la primavera para empezar a verlos, el melocotón es una de las frutas estrella de estos meses. Con mucha fibra, vitaminas y potasio es un fruta tan sana como apetecible. Funciona muy bien en mermeladas o como relleno de pasteles, pero también pueden dar un toque diferente a una ensalada. WIKIPEDIA/P. Tregenza

El melocotón es una fruta habitual de nuestras despensas. Tiene mucho potasio, lo que la hace ideal para adelgazar y para personas con hipertensión arterial. Es una fruta diurética, mejora el tránsito intestinal y evita la aparición de cálculos renales. Contiene vitaminas A y C, lo que hace que tenga buenas propiedades antioxidantes.

Precisamente es en esos antioxidantes donde se acaba de descubrir que los melocotones pueden combatir el cáncer de mama. Científicos de la Universidad Estatal de Washington y la Universidad de Texas A&M (Estados Unidos) han descubierto unos compuestos antioxidantes en los melocotones que pueden inhibir el crecimiento de las células del cáncer de mama y su capacidad para propagarse.

Los polifenoles de melocotón pueden proteger al ADN contra el daño del cáncerSegún explican en un artículo publicado en el Journal of Nutritional Biochemistry, tales compuestos podrían sumarse a las terapias utilizadas para reducir el riesgo de metástasis, el principal problema de estos y otros tumores, y podrían administrare como un suplemento o, según han visto los investigadores en su trabajo en ratones, en dosis equivalentes al consumo de dos a tres piezas de esta fruta al día.

La autora del estudio, Giuliana Noratto, inició su investigación después de analizar la actividad antioxidante de la raíz de la planta en su Perú natal. Un trabajo de 2009 ya había mostrado que los extractos de melocotón eran capaces de bloquear las células cancerosas de los tumores mamarios.

En este caso, Noratto y su equipo implantaron células tumorales bajo la piel de ratones. Después alimentaron a los ratones con diferentes dosis de polifenoles de melocotón, que ayudan a estos frutos a evitar los efectos negativos de la radiación ultravioleta del sol.

La sorpresa fue al analizar los pulmones y ver que inhibieron el crecimiento del tumor"Ya hay varios estudios que demuestran que estos compuestos actúan como antioxidantes y, por lo tanto, pueden proteger al ADN contra el daño que puede producir el cáncer", según ha reconocido Noratto, que ahora quería ver si estos polifenoles podían provocar la muerte celular en estos casos.

Después de 12 días, los investigadores observaron que los ratones alimentados con altos niveles de polifenoles tenían tumores que crecían menos y sin gran parte de la formación de vasos sanguíneos que pueden ayudar a las células cancerosas a diseminarse a otras partes del cuerpo. Asimismo, los tumores también tenían menos evidencia de enzimas implicadas en la propagación del cáncer.

"Ni siquiera pensábamos en la metástasis en ese momento, pero la sorpresa fue cuando analizamos los pulmones y vimos que inhibieron el crecimiento del tumor y la metástasis en estos órganos", comenta la investigadora. Las dosis administradas a los ratones equivalían al consumo de dos a tres melocotones diarios, o al que podría aportar un suplemento dietético en polvo de este compuesto.