Migraña
Un ataque de migraña puede durar entre 4 y 72 horas. David Castillo Dominici

La información que los médicos proporcionan a los pacientes al prescribir tratamientos a largo plazo desempeña un papel en la forma en la que los pacientes responden a los tratamientos farmacológicos. Un estudio norteamericano, del que se hace eco SINC, confirma que las expectativas de un paciente –positivas, negativas o neutras– influyen en los efectos tanto de un medicamento como de un placebo.

El estudio cuantifica por primera vez la cantidad de alivio del dolor que se atribuye al efecto farmacológico de un medicamento y la cantidad que se debe al efecto placebo. El trabajo, dirigido por investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess (BIDMC), lo publica la revista Science Translational Medicine.  

Los sujetos informaron de alivio del dolor incluso cuando sabían que la píldora era un placeboLos resultados del estudio, basados en el tratamiento recurrente del dolor (más de 450 ataques) de migraña de 66 individuos que tomaron fármacos y placebos, revelan que un mensaje positivo y un medicamento eficaz son igualmente importantes para la atención clínica adecuada.

“El objetivo del estudio fue mejorar la eficacia de los medicamentos para la migraña a través de la información que proporcionamos a los pacientes”, explica Rami Burstein, director de investigación del dolor en el departamento de Anestesia, Cuidados Críticos y Medicina del Dolor en el BIDMC.

Según los autores, los beneficios del fármaco Maxalt (rizatriptán) aumentaron cuando se les dijo los pacientes que estaban recibiendo un fármaco eficaz para el tratamiento de la migraña aguda. Así, cuando se cambiaron las tabletas de Maxalt con las pastillas de placebo, los pacientes manifestaron similares reducciones del dolor.

“Es más, los sujetos informaron de alivio del dolor incluso cuando sabían que la píldora que estaban recibiendo era un placebo, en comparación con ningún tratamiento en absoluto”, apuntan sorprendidos los autores.

Contrariamente a la sabiduría convencional de que los pacientes responden a un placebo porque piensan que van a obtener un fármaco activo, los resultados de este estudio refuerzan la idea de que el tratamiento con placebo abierto puede tener un beneficio terapéutico.

“Si bien será necesaria investigación adicional para explorar cómo estos resultados se podrían aplicar a la atención clínica, los hallazgos sugieren que en el futuro los placebos pueden dar un impulso terapéutico de los tratamientos farmacológicos”, concluyen los autores.