Cáncer de mama
Una mujer con una pañoleta rosa, color representativo de la lucha contra el cáncer de mama. ARCHIVO

La caída del pelo es una consecuencia habitual de los tratamientos con quimioterapia. Los medicamentos citostáticos que se administran con la quimioterapia no sólo actúan sobre las células cancerosas, sino también sobre las sanas, afectando así a las que están en el cuero cabelludo y provocando la caída del pelo.

Para los muchos afectados por ese problema estético, con consecuencias psicológicas, se ha desarrollado un sistema que evita la caída del pelo en un 70% durante los tratamientos de quimioterapia. Se trata del sistema 'Dignicap', creado por la empresa Sysmex.

Durante la quimioterapia mantiene las células del cuero cabelludo como adormecidasAhora, el Centro de Patología de la Mama-Fundación Tejerina va a poner en marcha en España un estudio piloto que tiene como objetivo probar en pacientes con cáncer de mama este sistema que consigue enfriar el cuero cabelludo, incluso antes de aplicar la quimioterapia, evitando así que se caiga el cabello.

La oncóloga del Centro de Patología de la Mama-Fundación Tejerina, Ana de Lara, explica que su estudio pretende elaborar un protocolo para conocer qué pacientes con cáncer de mama se pueden beneficiar de esta técnica y qué tipo de quimioterapia es la más apropiada para aplicarla. "El 86% de las pacientes que se someten a un tratamiento de quimioterapia al cabo de los seis meses acaban perdiendo todo el pelo y eso es una alteración de la imagen que lleva importantes implicaciones socioemocionales", asegura la experta.
 
La técnica 'Dignicap' está ya aprobada en Europa y hasta la fecha se ha evaluado su eficacia en más de 6.000 pacientes con cáncer de diversos países de Asia, Europa y América del Sur, observando que el 83% de las usuarias no tuvieron que utilizar peluca a los seis meses de tratamiento con quimioterapia porque sólo se les había caído el 30% del pelo gracias a este sistema.

"Con este sistema lo que se intenta es, durante la administración de la quimioterapia, mantener las células del cuero cabelludo lo menos activas posibles, es decir, como si estuvieran adormecidas y eso se consigue reduciendo la temperatura de la misma que se mantiene de una manera constante y uniforme por todo el cuero cabelludo durante toda la administración de la quimioterapia e, incluso, un tiempo después. A partir de ese momento se vuelve a subir la temperatura", explica la oncóloga.