Un día después de los atentados del 11 de marzo, un vecino llamó a la Policía de Getafe (Madrid) para informarles de que había encontrado abandonadas dos cajas vacías de Goma-2 Eco, el mismo explosivo utilizado por los terroristas, según el sumario judicial del 11-M.
 
Los cartones estaban tirados en un parking de Pozuelo de Alarcón, localidad hasta la que se desplazaron los agentes. Una vez allí comprobaron que la marca de la dinamita (Río Tinto) coincidía con la de una etiqueta que estaba junto a uno de los detonadores que aparecieron en la furgoneta localizada en Alcalá de Henares el mismo día de los atentados.
 
El sumario recoge que siete testigos han reconocido la voz de el Chino en el vídeo que apareció entre los escombros de Leganés y que se atribuía a otro terrorista. Al parecer, el 12 de marzo, el Chino dijo a su novia que se sentía mal y querer soledad.