Una terraza en verano
Los sistemas de nebulización en las terrazas son ya un clásico del verano. ARCHIVO

Ya es una imagen más de nuestros veranos. En cualquier terraza una intermitente lluvia vaporizada cae sobre las cabezas de quienes disfrutan de su bebida intentando estar al fresco. Más allá de si alguno acaba más mojado de lo que debiera, este modo de afrontar los calores del verano tiene riesgos, los de la legionella.

Ha sido la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (AENCPLA) quien ha alertado del riesgo de legionelosis producido por los sistemas de nebulización de agua en bares y terrazas. La cuestión es, asegura esta asociación, que se revise tal y como establece la normativa.

Las instalaciones deben estar en alerta y más en la época estival"Las instalaciones que tengan torres de refrigeración, equipos de aerosolización, pulverización y nebulización de agua destinados al confort térmico o para la conservación de los alimentos deben permanecer especialmente alerta durante la época estival", ha comentado la directora general de ANECPLA, Milagros Fernández de Lezeta.

La legislación obliga a los propietarios y usuarios a realizar un tratamiento de limpieza y desinfección previo a la puesta en funcionamiento de toda instalación que haya estado parada más de un mes.

Y es que, la legionella, extendida en ambientes acuáticos naturales, sobrevive en los espacios húmedos y se ha convertido en un riesgo para todos los edificios que posean torres de refrigeración, sistemas de distribución de agua caliente sanitaria, condensadores evaporativos o sistemas de aerosolización o pulveración del agua, considerados como potenciales amplificadores de esta bacteria y diseminadores de legionelosis.

También se vienen utilizando en la humidificación de los alimentos durante el almacenaje o exposiciónLas medidas preventivas van encaminadas fundamentalmente a evitar aquellas condiciones que favorecen la colonización, multiplicación y dispersión de legionella como, por ejemplo, temperaturas adecuadas para su crecimiento (de 25-45 grados centígrados y especialmente en presencia de suciedad), estancamiento del agua, acumulación de sustratos o de productos que sirven de alimento para la bacteria.

De hecho, cada año se registran en España una media de 45 brotes de legionelosis, especialmente ante la llegada de las altas temperaturas del verano, que hace que haya más casos y aumente la letalidad de los registrados en el ámbito hospitalario, los llamados casos nosocomiales, dado que se encuentran en una situación que los hace más vulnerables.

Además, según los últimos datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, relativos a 2011, un 11,1% de los casos registrados en hospitales acabaron falleciendo a causa de esta enfermedad.

En los últimos años, el progresivo aumento de las temperaturas ha impulsado, además, la proliferación de equipos que nebulizan agua en ambientes exteriores destinados al confort térmico y a la humidificación de los alimentos durante el almacenaje o exposición.