Insomnio
Insomnio

La cronobiologia es la ciencia encargada del estudio de los ritmos biológicos de los individuos. "Todos tenemos cambios a lo largo del día. No somos los mismos por la mañana o por la noche, depende de si somos matutinos o vespertinos", explica la profesora de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición en la Universidad de Murcia, Marta Garaulet.

La experta recuerda que todos los órganos tienen "relojes internos" que, cuando se estropean, producen una cronodisrupción que, a su vez, produce el envejecimiento, cáncer o la obesidad. En relación a esta última, señala que la relación es bidireccional y, por ello, la alteración de los ritmos biológicos puede producir obesidad y, esta última, cambiar los horarios habituales de comida y sueño.

No somos los mismos por la mañana o por la noche, depende de si somos matutinos o vespertinosSegún Garaulet, cerca del 30% de la población presenta una alteración de los ritmos biológicos por la mutación de variantes del gen clock, que implican dormir a destiempo y comer fuera del horario habitual.

Existen "distintas técnicas" para detectar esta alteración de los ritmos biológicos, como la medición de la melatonina, que "debe estar alta por la noche y baja por la mañana". También, la medición de temperatura a través de un dispositivo colocado en la muñeca, que la repasa cada diez minutos durante 24 horas.

Una vez que se detecte esa alteración, Garaulet aconseja acostarse y levantarse a la misma hora y dormir, "al menos 8 horas de sueño". También tener el mismo horario de comida. "Las horas de la comida son un sincronizador externo de este reloj que está en el cerebro, en el hipotálamo", añade.

Sueño y comida

Uno de los principales problemas que producen los ritmos cambiados es la falta de sueño y su acortamiento. Este fenómeno, prosigue, "se asocia con más hambre y con un aumento de la hormona grelina, la culpable de la sensación de estómago vacío".

Cuando se come tarde, se desincroniza el reloj que se encuentra en el tejido adiposo"Cuando la persona duerme poco aumenta esta hormona y disminuye otra que quita el hambre, la leptina. Si la del hambre aumenta y la de la saciedad disminuye, la persona con cronodisrupción tiene más hambre", indica.

Esta experta cita un estudio en el que las personas que comían después de las tres de la tarde ganaban menos peso que las que lo hacían antes, "aun comiendo lo mismo", a consecuencia de una disrupción de los ritmos referidos a la alimentación. Cuando se come tarde, se desincroniza este reloj que se encuentra en el tejido adiposo. Entonces, una de las funciones de la grasa, la de aportar al organismo energía, no tiene la misma efectividad.

Otro estudio realizado en mujeres de rugby reveló que, una semana después de correr 45 minutos diarios, sus ritmos biológicos mejoraron, mientras que, cuando lo hicieron por la noche, se producía una "cronodisrupcion importante". "Mejor hacerlo por la mañana, independientemente de si eres matutina o vespertina", concluye Garaulet.