La Agencia Española del Medicamento ha prohibido la comercialización de la tinta de tatuaje de la marca Starbrite Colors, fabricada en los
EE UU, porque no se puede garantizar su seguridad.
Ya se habían detectado lotes de esa tinta, con hongos y bacterias, en la República Checa y Suiza y no se descarta que haya más lotes contaminados.