Niño con sobrepeso
Un niño con sobre peso ante una máquina expendedora de chocolatinas. GTRES

Algunas cosas son relativas, cuestión de perspectiva; otras no. Objetivamente, hoy podemos juzgar qué persona tiene un problema de obesidad o de sobrepeso. Pero los ojos de una madre no son objetivos. Tanto que, como ahora subraya un estudio, la mayoría de las madres no ven el sobrepeso de sus hijos o no lo ven como un problema.
   
Según una investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland, la gran mayoría de las madres (casi un 90%) con hijos obesos juzgan mal el peso del niño. Esa percepción errónea podría conducir al niño a una sobrealimentación.

Las madres eligieron niños que no se parecían al suyo porque calcularon mal su tamañoEl trabajo, publicado por Archives of Pediatric and Adolescent Medicine, ha observado que las madres de niños con sobrepeso se mostraban menos capaces de percibir con precisión el tamaño de su cuerpo del niño. De ese modo, un 88% de ellas consideraron normal el sobrepeso de su hijo.

Los investigadores de Maryland contaron con 281 madres dibujos de niños con diferentes rangos de peso. A todas ellas se les pidió que escogieran al que se pareciera más a su hijo.

Sorprendentemente, cerca del 70% eligieron niños que no se parecían realmente a su hijo, porque calcularon mal el tamaño del cuerpo. El error fue mayor entre aquellas mujeres cuyos hijos tenían sobrepeso.

Rollizo, sinónimo de sano

¿Cómo se explica esta tendencia de las madres a "no ver" el peso real de sus hijos? Los autores del estudio mencionan razones que hablan de nuestros más profundos instintos: un niño rollizo es considerado, especialmente en sus primeros años, sinónimo de una buena maternidad, de una buena crianza.

Según los investigadores, es importante que las madres aprendan a ver el peso real de sus hijos. De otro modo, una mujer cuyo niño tiene más kilos de los saludables está más lejos de alimentarlo bien y de animarlo a hacer ejercicio físico... porque cree que su complexión es normal.