Ejercicio físico
Tres personas haciendo ejercicio al aire libre. ARCHIVO

La actividad física y el ejercicio terapéutico, particularmente el acondicionamiento aeróbico y el entrenamiento de fuerza, son necesarios para prevenir la hipertensión.

Lo asegura el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España, que subraya que concienciar al paciente de que ha de modificar sus hábitos "por completo y de por vida es lo más importante" para mejorar su calidad de vida. El pasado jueves se celebró el Día Mundial de la Hipertensión.

Hay que concienciar al paciente de que modifique sus hábitos por completo y de por vida"Una dieta adecuada baja en sal, la pérdida del exceso de peso y la realización frecuente de ejercicio físico son "fundamentales" para el correcto control de la tensión arterial, así como de la diabetes. Estas pautas deberán complementarse con la medicación antihipertensiva que el médico recomiende.

La hipertensión arterial afecta a más del 40 por ciento de la población y es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, como el infarto de miocardio, los accidentes vasculares cerebrales, la insuficiencia cardiaca, entre otras.

Prevención, curación y recuperación

El ejercicio es, por tanto, una de las intervenciones fundamentales para prevenir una muerte prematura y la discapacidad generada por las enfermedades cardiovasculares.

Las personas que sufren enfermedades cardiovasculares pueden beneficiarse del trabajo de los fisioterapeutas para retornar a su actividad cotidiana, ya que son expertos en la programación de actividad física y ejercicio terapéutico destinado a la prevención, curación y recuperación de enfermedades.

El fisioterapeuta actúa dentro de un equipo multidisciplinar que aborda las enfermedades cardiovasculares en todas las etapas de la enfermedad, desde la prevención, hasta el restablecimiento de la salud y el tratamiento fisioterapéutico cuando la patología se ha desarrollado, como en el caso del ictus o la enfermedad cardíaca.