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Nos ponemos al volante del nuevo Citroën C4 X, un compacto con mucho estilo

  • Es una variante del C4 con cuatro puertas y silueta de coupé que se fabrica en Madrid y tiene una proyección que va más allá de Europa.
Citroën C4 X.
El C4 X es un concepto con el que Citroën quiere triunfar en mercados más allá del europeo.
CITROËN/A. CORTESI

Al exitoso compacto de Citroën, el C4, le ha salido un duro rival nacido de su propia estirpe. Básicamente es el mismo coche, pero pasa de los 4,36 a los 4,60 metros de longitud y la parte trasera se “estira” en forma de coupé manteniendo las cuatro puertas. Además de esto, las grandes ruedas de 18 pulgadas elevan su altura al suelo hasta 15,6 cm y los protectores inferiores en todo el perímetro le dan un toque SUV, de modo que reúne lo mejor de varios mundos.

¿Y por qué esta variante? Para empezar, para enriquecer su oferta, porque aunque son muchos los elementos comunes con el C4, el “X” resulta un coche distinto. Además, la nueva estrategia de expansión de Citroën tiene las miras puestas fuera de Europa (quiere pasar del 22 al 30% de ventas más allá del Viejo Continente), y el concepto del C4 X se ajusta perfectamente a mercados como el africano, asiático o indio, como en su día sucedió con el C-Elysée.

Citroën C4 X.
La silueta se caracteriza por la larga caída del techo en la parte posterior.
CITROËN/A. CORTESI

Por tanto, estéticamente la parte delantera es igual que la del C4, con la original parrilla y el particular diseño de los faros, y es el perfil en descenso de la parte posterior la que dibuja la elegante silueta, que además termina en un maletero con alerón integrado. Visto desde atrás, la zaga resulta compacta y sobresalen las ópticas LED “enganchadas” a la carrocería.

Por dentro sucede lo mismo, el puesto de conducción es tan cómodo y funcional como el del compacto del que deriva, y como la distancia entre ejes es la misma (2,67 metros), el factor diferencial es el enorme y profundo maletero de 510 litros. Como suele suceder con este tipo de formatos, el acceso a este tiene alguna limitación frente al clásico portón, pero su ángulo de apertura es muy amplio y no apreciamos problemas en este sentido. Además, los asientos traseros se pueden plegar para ganar aún más en capacidad de carga.

Citroën C4 X.
El puesto de conducción es igual que el del C4, sobrio y funcional.
CITROËN/A. CORTESI

Eléctrico, diésel y gasolina

La oferta mecánica del C4 X contempla dos opciones PureTech gasolina de 100 o 130 caballos de potencia, una diésel BlueHDi de 130 caballos y, como estrella de la gama, una versión cien por cien eléctrica con 100 kW (el equivalente a 136 caballos) con etiqueta Cero que se denomina ë-C4 X.

Como en el ë-C4, esta mecánica se asocia a una batería de 50 kWh, de modo que la autonomía media se establece en 360 km en ciclo WLTP. Como admite cargas de hasta 100 kW, en un punto de esa potencia puede pasar del 10 al 80% de energía en solo 30 minutos.

Citroën C4 X.
El sistema multimedia con pantalla de 10 pulgadas en alta resolución tiene un manejo sencillo y fluido.
CITROËN/A. CORTESI

Nosotros hemos podido probar precisamente esta versión en una toma de contacto por el centro de Madrid y una pequeña ruta por la sierra. El mayor tamaño del conjunto no penaliza demasiado a la hora de maniobrar en ciudad, y el silencio del motor, junto con la combinación de los asientos y la suspensión Advanced Comfort hace que rodar con este coche sea muy placentero.

Al igual que el ë-C4, la versión eléctrica del C4 X tiene tres modos de conducción bastante distinguibles entre sí, Eco, Normal y Sport, ya que los dos primeros limitan la potencia y la respuesta del motor al 60 y al 80%, de forma que es más fácil contener el gasto de energía. Además, el cambio dispone de una posición “B” para forzar la regeneración de energía.

Citroën C4 X.
La versión eléctrica ë-C4 X tiene un motor de 100 kW (136 CV) y ofrece hasta 360 km de autonomía.
CITROËN/A. CORTESI

También hemos probado el C4 X PureTech de 130 caballos de potencia y cambio automático de ocho velocidades. Lógicamente, el sonido y la vibración de este tres cilindros no es comparable con el eléctrico, pero nos ha parecido una mecánica adecuada para este coche, sin que las prestaciones sean ni mucho menos radicales. El C4 X es un gran rodador y está hecho para un uso tranquilo con el que disfrutar de los viajes, con un consumo medio de gasolina de solo 5,7 litros a los 100 km.

Desde 22.785 euros

El precio del C4 X arranca en los 22.785 euros de la versión PureTech de 100 caballos, únicamente disponible con cambio manual de 6 velocidades. La versión de 130 CV asciende ya a los 26.545 euros y la diésel BlueHDi, recordemos que también con 130 caballos, se comercializa a partir de los 28.035 euros. Ambas versiones se asocian como única opción al cambio automático de 8 relaciones. En cuanto al ë-C4 eléctrico, el punto de partida se establece en 35.635 euros, que con el máximo de ayudas del plan Moves III de 7.000 euros puede quedarse al nivel del diésel y por tanto es una interesante opción de compra.

Citroën C4 X.
El maletero, muy profundo, tiene una capacidad de 510 litros.
CITROËN/A. CORTESI

La estructura de gama es muy sencilla, pues solo contempla los acabados Feel, Feel Pack y Shine. Hay para elegir hasta seis colores de carrocería, que se pueden combinar con cuatro kit de estilo para los detalles, cuatro modelos de llantas y también cuatro ambientes de personalización interior.

El equipamiento contempla los mejores recursos digitales y de conectividad, cuyo máximo estandarte es sistema multimedia My Citroën Drive Plus con pantalla en alta resolución de 10 pulgadas. Asimismo, el C4 X puede contar con hasta 20 tecnologías de asistencia a la conducción, entre los que destaca el Highway Driver Assist, que controla la velocidad y la posición del coche en el carril, el sistema de vigilancia de ángulo muerto o la cámara de visión de 360 grados.

Citroën C4 X.
El alerón integrado en el maletero resulta muy elegante y discreto.
CITROËN/A. CORTESI
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