Habrá más subidas de tipos

Al mercado le asusta el tono de Lagarde: "El BCE cenará 'palomas' por Navidad"

Christine Lagarde comparece tras la última reunión del BCE en 2022.
Christine Lagarde comparece tras la última reunión del BCE en 2022.
SANZIANA PERJU /ECB vía La Información
Christine Lagarde comparece tras la última reunión del BCE en 2022.

"Mientras que otros bancos centrales importantes hicieron un ligero cambio moderado esta semana, el Banco Central Europeo (BCE) realizó un giro agresivo. Ahora parece que devorará 'palomas' para la cena de Navidad",  ironiza Carsten Brzeski, economista jefe en ING y uno de los observadores que mejor interpreta la política monetaria de Fráncfort. ¿Su pronóstico? Tipos al 3,5% para marzo o abril: "Solo el tiempo dirá si esto habrá sido un error de política o no. En cualquier caso, los tiempos en los que las palomas eran influyentes en el BCE han quedado definitivamente atrás".

La referencia al ave de la paz se debe a que representa a las posiciones más flexibles y expansivas (dovish) en la jerga financiera, mientras que los halcones (hawkish) serían los ortodoxos y voces más restrictivas. La visión  generalizada entre los analistas y periodistas sobre el evento de este jueves fue que el BCE adoptó una posición más agresiva de lo esperado. Su presidenta Christine Lagarde arrimó su mensaje al bloque de los segundos.

La autoridad monetaria decidió elevar en 50 puntos básicos los tipos, al 2,5%, en una decisión prevista que fue acompañada por un cambio de expectativas de tipos. Lagarde echó mano de su retórica más grave y solemne para señalar que hay más subidas en el horizonte de 2023 y que incluso podrían suponer alzas adicionales de 100 puntos básicos, al 3,5%. 

Las palabras clave de Lagarde

"Esperamos y juzgamos que tendremos que subir las tasas de interés de manera significativa. Ahora bien, ¿qué significa eso? Hay que leerlo junto con el ritmo constante. Es bastante obvio que, sobre la base de los datos que tenemos en este momento, un aumento significativo a un ritmo constante significa que deberíamos esperar aumentar las tasas de interés a un ritmo de 50 puntos básicos durante un período de tiempo", sentenció. 

Hasta ese momento, los mercados no daban un duro porque el BCE se adentraría en el nuevo año al ritmo al que está cerrando 2022, ejercicio en el que ha realizado cuatro subidas de tipos, dos de ellas de 75 puntos básicos (pb) y otras dos de 50 pb. La francesa, pensando quizá en animar a su selección en la final del domingo en Catar, tiró de metáfora futbolera: "Tenemos un largo camino por recorrer, y nos espera un partido largo"

En opinión de Anna Stupnytska, economista de Fidelity International, puede haber riesgo de postureo en los repentinos aires agresivos que soplan en Fráncfort. "El tono de ‘halcón’ de la declaración sugiere que el BCE está preparando a los mercados para un mayor endurecimiento a través de subidas de tipos y endurecimiento cuantitativo, pero por otra parte también vemos al Consejo de Gobierno como 'palomas' vestidas de 'halcones'.  Creemos que se trata de una postura suficientemente restrictiva para reducir la inflación y evitar al mismo tiempo una profunda recesión", advierte.

Desmayos en los bonos y bolsas europeas

La reacción de los mercados fue pesimista dentro de la negatividad que respiraban el jueves, después de que la Fed echase otro jarro de agua fría a quienes esperaban algún gesto de pausa en el ciclo de tipos.  Las bolsas europeas aceleraron sus caídas por encima del 3% en Fráncfort, París y Milán, mientras que Madrid se quedó a mitad de camino (-1,7%). 

Donde peor se tomaron la noticia fue en la renta fija, con ventas masivas. Los rendimientos de los bonos se habían reducido de forma notable en el último mes y medio 'soñando' con una menor presión de los tipos. El BCE además anunció que en febrero pondrá en marcha su plan de ajuste de balance al reducir en 15.000 millones de euros al mes su programa APP de estímulos monetarios que le acompaña desde hace más de un lustro.

"Parece que los mercados financieros y el BCE todavía viven en dos mundos diferentes. Incluso después de las decisiones de hoy del BCE de frenar las subidas de tipos y retirar gradualmente la liquidez de los mercados de bonos a partir del próximo año. ¿Cómo se concilia una curva de rendimiento plana o incluso invertida con un mundo de inflación rígida, una recesión poco profunda seguida de una recuperación constante en 2024-2025, como se muestra en las nuevas proyecciones del personal técnico del BCE? Uno de los dos puntos de vista está destinado a estar equivocado", reflexiona Sylvain Broyer, economista jefe de EMEA de S&P Global Ratings.

Pero los mercados no tuvieron otro remedio que reaccionar bruscamente al alza tras el dictamen del BCE de que habrá "tipos más altos y durante más tiempo" para apagar el fuego inflacionista. El interés del bono a 10 años del Tesoro español se disparó al 3,15%, al igual que el griego (4,14%), italiano (4,15%). La referencia alemana al mismo plazo se elevó al 2,1% y la francesa se situaba en el 2,6%. Conclusión: los emisores de deuda pública y privada en Europa deben prepararse para costes más altos de ahora en adelante.

Acierto, error o un farol del BCE 

"Si el BCE tiene razón, es concebible que los rendimientos a largo plazo aumenten aún más y que la curva de rendimiento en Europa se incline. Si la visión de los mercados es correcta, será mejor que el BCE tenga mucho cuidado en sus próximas decisiones sobre tipos y retirada de liquidez si no quiere hundir innecesariamente a la economía europea en una recesión más larga y profunda de lo que sugieren sus previsiones", agrega Broyer.

Las dudas e interrogantes que se han despertado entre la comunidad de analistas y periodistas que siguen al BCE se resumen de nuevo en sí tendrá margen para ejecutar su política ante la llegada de una recesión en el trimestre actual y el primero de 2023, como confirmó el propio banco central. ¿Va en serio Lagarde o fue un farol? 

"Los participantes del mercado saben muy bien que nunca deben apostar en contra del banco central", advierte Brzeski (ING) aunque advierte que las proyecciones macro del BCE  son "demasiado optimistas" por dos motivos: los efectos de la recesión combinados con los de la subida de tipos.  "Una vez más, no nos atrevemos a apostar en contra del BCE, pero en nuestra opinión, sus proyecciones de crecimiento e inflación podrían resultar claramente demasiado altas", concluye el experto.

La reducción de balance, en camino

Deliberadamente, Lagarde ha dejado abierta la puerta a las especulaciones de los mercado durante esta Navidad y bien entrado el 2023. Además de los tipos, el ajuste de balance provoca sudores fríos en los mercados de deuda y, en especial, a los gobiernos europeos que más se han apoyado en las compras del BCE para sus emisiones masivas desde 2020 como España e Italia.

La banquera francesa aseguró que el programa QT (Quantitative Tightening) -que consiste básicamente en drenar liquidez y secar el mercado tras la inundación de los dos últimos años- se iniciará en marzo y fue "discutido  extensamente" en la reunión de este jueves, aunque emplazó hasta dentro de 90 días a los oyentes de su rueda de prensa. 

"Creemos que es totalmente legítimo, adecuado y realmente eficiente ir en la dirección de reducir el tamaño de nuestro balance. Para hacerlo de una manera mesurada y predecible, para que los mercados aprecien y evalúen cómo se desarrollará, a qué ritmo, en qué volúmenes, y habrá muchos más detalles que estarán disponibles". Palabra de Lagarde... ¿Amén?

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