Informe del supervisor

La CNMV perdona las cuentas de Grifols pero advierte de "deficiencias relevantes"

Fábrica de Grifols en Parets del Vallès (Barcelona) (Foto de ARCHIVO) 26/5/2017
Fábrica de Grifols en Parets del Vallès (Barcelona)7
Europa Press
Fábrica de Grifols en Parets del Vallès (Barcelona) (Foto de ARCHIVO) 26/5/2017

La CNMV ha publicado este jueves su informe de conclusiones sobre el caso Grifols, como avanzó 'La Información', descartando que la compañía haya cometido errores en su contabilidad o fraude, además de que le exime de tener que reformular sus cuentas anuales de los últimos años. Sin embargo, el supervisor detecta un cúmulo de "omisiones" y "deficiencias relevantes" en sus informes financieros, sobre todo, en lo relativo a las medidas alternativas del rendimiento (APM) con las que Grifols se expresa en asuntos como el apalancamiento, la deuda financiera o el Ebitda. En términos generales, el escrito del supervisor da la razón a gran parte de las advertencias de Gotham, si bien considera que no hay fraude contable.

"La deficiencia de mayor relevancia consiste, a juicio de la CNMV, en el uso del EBITDA ajustado sin excluir los resultados atribuibles a las participaciones no controladas a la hora de explicar la ratio de apalancamiento financiero del grupo Grifols y su capacidad financiera para satisfacer la deuda, lo cual no es conforme con las obligaciones legales de reflejar información útil, relevante, objetiva y neutral", apunta el supervisor en la conclusiones firmadas por el director de Mercados, Ángel Benito, que ha enviado este jueves a las 14:32 horas a la farmacéutica con orden de que se publicase antes de las 20:00 horas. La cotización de Grifols en Wall Street se disparó un 7,8%, hasta 6,78 dólares, después de conocerse el informe,

La CNMV considera que Grifols tampoco estaba publicando la información necesaria para que los inversores pudieran calcular el EBITDA (resultado antes de intereses, amortizaciones y depreciaciones) excluyendo dichos resultados atribuibles a participaciones no controladas. En este sentido, el organismo insta a Grifols a "corregir la utilización que realiza de su información financiera", por ejemplo, reduciendo el número de versiones de Ebitda que usa, y que debe dar mayor protagonismo en sus informes a las métricas tradicionales de ventas, deuda, Ebitda y beneficio para evitar confusiones entre los inversores.

¿Caso cerrado... o abierto?

La CNMV 'perdona' a Grifols al no identificar "la necesidad de llevar a cabo reformulación alguna de las cuentas de Grifols" o de "proceder a una re-expresión en las diversas cuestiones analizadas más arriba". Sin embargo, el supervisor se cura en salud y ve probable que será "necesario re-expresar la cuenta de pérdidas y ganancias de 2022 y 2023 por el eventual impacto de la revisión de la operación de Inmunotek, cuando concluya el análisis de este punto".

Según el supervisor, el tratamiento contable dado a esa operación "no era adecuado" y en lugar de una inversión financiera debía haberlo contabilizado como "operación conjunta". Grifols incluyó en sus cuentas de 2023 un ajuste negativo contra reservas de 39,3 millones de euros, de los que 33,3 millones se referirían al resultado de 2022. Por este motivo, la CNMV cree que está pendiente de incorporar el impacto en 2023, "cuyo importe está pendiente de concretar, pero podría situarse en el entorno de los 15 millones de euros de pérdida", asegura.

Las conclusiones avanzadas este jueves por la CNMV después de 72 días bajo la lupa responden, según la agencia, "a un análisis extraordinario de una parte de la información financiera, se basan en la información disponible a fecha actual y pueden ser objeto de modificación si apareciese nueva información o si la CNMV realizase un nuevo análisis sobre aspectos distintos, como por ejemplo en una futura revisión anual ordinaria sustantiva de la información financiera".

Omisiones y operaciones vinculadas con Scranton

La CNMV considera la contabilización por parte de Grifols de las filiales de Scranton (Haema AG y BPC Plasma Inc) se ajustan a la normativa (NIIF 10), aunque señala que la compañía "omitió de manera inadecuada los juicios profesionales y asunciones realizadas para concluir que ostentaba el control" de esas empresas en los informes de 2021 y 2022, aunque lo haya hecho ahora en su memoria de 2023.

El supervisor detecta hasta tres omisiones de partes vinculadas en una misma operación que "no han sido debidamente comunicadas" al mercado por parte de Grifols, ni en sus cuentas, ni en sus informes de gobierno corporativo. Se trata de la compra de 25 centro de donación de plasma de BPL Plasma INC, que inicialmente era una operación bilateral con Scranton, aunque luego Grifols pasó a ser avalista del comprador y, finalmente, la farmacéutica ocupó el puesto de comprador de su accionista. Finalmente, Grifols envió 200 millones de dólares a Scranton para que a su vez pagase a BPL Plasma por esos centros, según este relato de Benito.

La CNMV alerta de omisiones recurrentes de operaciones vinculadas durante cinco ejercicios. Una de ellas afecta la presidente ejecutivo, Thomas Glanzmann, que cobró 1 millón de euros por prestación de servicios en 2018 y 2019 cuando era consejero independiente y no lo notificó. Desde 2023 es presidente ejecutivo de la empresa, aunque a partir de 2025 abandonará sus funciones ejecutivas del mismo modo que el mes pasado lo hicieron Raimon Grifols Roura y Víctor Grifols Deu, que fueron co-consejeros delegados durante los últimos años y luego directores de operaciones.

El importe de operaciones vinculadas con Scranton Plasma y Centurion Real State (ambas filiales de Scranton Enterprises) aglutinan la mayoría de importes en este apartado. Son 79,3 millones de euros en 2018, 3,2 millones en 2019, 106 millones (2020), 118 millones (2021) y 94 millones (94 millones). En total, el flujo de operaciones supera los 400 millones de euros en cinco años relativos al pago de intereses en préstamos, cash-pooling, anticipos y servicios.

El supervisor, en cambio, no ve de su competencia la financiación a Scranton por parte del bufete de abogados Osborne Clarke, pese a que esta era la firma de cabecera de asuntos jurídicos de Grifols, al tiempo que varios de los directivos de la farmacéutica eran al mismo tiempo accionistas de referencia de Grifols, Scranton y socios del citado bufete como, por ejemplo, Raimon Grifols y Tomás Dagá

"En el análisis realizado por la CNMV no se han incluido aquellas operaciones con partes vinculadas que aparecen en el informe de Gotham pero que no corresponden a operaciones realizadas con Grifols como es el préstamo otorgado por Osborne Clark a Scranton, dado que no entran en el ámbito de las competencias supervisoras de la CNMV", apunta el organismo en su publicación.

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