Controla el 9% del capital

Aterrizaje forzoso de TCI en Cellnex: Hohn calienta la Junta con su inversión 'en rojo'

Chris Hohn, fundador del fondo The Children Investment (TCI).
Chris Hohn, fundador del fondo The Children Investment (TCI).
Cellnex / Ciff / L. I.
Chris Hohn, fundador del fondo The Children Investment (TCI).

Tiene nombre de ONG pero es uno de los 'hedge funds' más poderosos del mundo. The Children Investment Fund (TCI) está perdiendo dinero en Cellnex y no es lo habitual para este gigante de la City londinense con más de 30.000 millones de euros en activos bajo gestión. Es el principal motivo de su beligerancia para promover un vuelco en la cúpula de la empresa española, que se saldó el lunes con el relevo inesperado en la presidencia no ejecutiva (Bertrand Kan por Anne Bouverot) y la apertura de una guerra en el consejo de administración del grupo, donde van de la mano de los Benetton (Edizione).

Su presencia en el accionariado de la operadora española de torres de telecomunicaciones se remonta a abril de 2021, cuando empezó a construir una participación a través de derivados financieros.  Fue poco antes de los máximos históricos que marcó Cellnex por encima de 60 euros por acción y superaba los 40.000 millones de euros de capitalización bursátil. El fondo fundado y dirigido por Christopher Hohn puso su primer pie en la empresa tras contratar varios 'equity swaps' (permutas financieras) equivalentes al 1% del capital a través de su TCI Master Fund con sede en el paraíso fiscal de Islas Cayman.   

Solo un mes después, en mayo de 2021, TCI declaró que acumulaba ya una posición superior al 3% del capital a través de estos derivados que se liquidaban en efectivo a vencimiento, y que le permiten tener exposición a las acciones a cambio de pago a su intermediario. Al cierre de 2021, el fondo británico superó el 5% de Cellnex, según el registro de CNMV, casi todo en derivados y tan solo un 0,8% en acciones. En 2022 se movió menos debido a debacle bursátil que también afectó a la teleco catalana. Hohn elevó al 6,7% su participación global a cierre del pasado ejercicio, pero comenzó a convertir acumular acciones hasta el 3% del capital través de la fundación CIFF UK y TCI Luxemburgo

En paralelo, el TCI Master Fund (Cayman) renovó con su intermediario los swaps que vencían a finales de 2022 y principios de 2023, extendiendo su horizonte temporal a 2024 y ampliando el número de acciones a las que afecta el derivado. En esa doble operativa, la semana pasada notificó un aumento de la posición en acciones por encima del 3%, que sumado a los derivados le llevaron a declarar el 9% del capital de Cellnex. Fuentes financieras sitúan a JPMorgan como la contrapartida de los 'equity swaps', aunque el banco de inversión no declara a la CNMV el nexo de su participación con la de TCI, ni el supervisor ha exigido que aclare por cuenta de quién está operando. Se considera, según el supervisor (comunicado 22/05/2020), que el intermediario "no actúa como persona interpuesta" del cliente si los contratos de derivados se liquidan en efectivo y si dispone de la capacidad para decidir sobre los derechos de voto.

Rumores de opa en enero

Teóricamente, las posiciones de TCI todo este tiempo han sido largas o alcistas con los derivados porque actúa como comprador del contrato y su bróker como vendedor del swap, aunque en las comunicaciones a la CNMV no se especifica. Sin embargo, el fondo de Hohn no ha aparecido en ningún momento en el registro del supervisor de posiciones cortas o bajistas. A cambio de mantener activos los citados swaps, TCI paga un interés anual por el importe total de las acciones que se reflejen en el contrato. Como la cotización no ha dejado caer desde 2021, las pérdidas para el fondo en este tiempo han sido cuantiosas.

Cellnex cerró el martes ligeramente por debajo de 35 euros, un 20% menos que el precio promedio (44,8 euros) al que hubiese comprado las acciones TCI al contado cada vez que declaró un aumento de participación a la CNMV. La participación está valorada en 2.233 millones de euros, frente a los cerca de 2.800 millones que hubiese invertido en esas compras en cada fecha. Ni siquiera los rumores de una opa desde EEUU que surgieron a finales de enero han logrado devolver la cotización a niveles que no arrojen número rojos para la posición en derivados del 'hedge fund'.

Las prisas y presiones explícita de Hohn sobre el consejo de administración de Cellnex se producen después de la dimisión en diferido de Tobías Martínez, que anunció en enero que dejará el cargo en junio. TCI ha puesto sobre la mesa como sustituto a Marco Patuano, ex presidente del grupo y cercano a la familia Benetton (Edizione), que controla el 8,2% del capital del grupo, y calienta la Junta de Accionistas prevista para las próximas semanas. La firma británica ya se alió en 2017 en los primeros pasos de la primera opa de Atlantia sobre Abertis. El único logro de Hohn hasta el momento ha sido descabalgar de la presidencia ejecutiva de Bertrand Kan, además de proponer el cese del consejero independiente Peter Shore y la dominical Alexandra Reich, que representa al fondo soberano de Singapur, tercer accionista con el 7% del capital. 

Un 2022 aciago que hizo temblar a Hohn

En 2022, TCI registró un año aciago con un rendimiento negativo del -18%, entre los peores entre su clase en la que se codea con firmas como Citadel o Soros Fund, entre otras, rompiendo así una racha de 13 años consecutivos con ganancias, según 'Bloomberg'. Quizá Hohn lo vio venir y meses antes del cierre de de 2022 se autopagó un bonus de 575 millones de libras (654 millones de euros), en el mayor pago único a una sola persona en la historia corporativa de Reino Unido, según 'The Guardian'. TCI no registraba pérdidas en términos anuales desde 2004 pese a que ese no fue su peor momento, sino en los meses que siguieron a septiembre de 2008 y hasta 2009. Pese a que se vio atrapado en aquel gran crash, TCI logró pintar números positivos en ambos ejercicios.

Hohn parece que no le gusta nada que evoque a Lehman Brothers desde entonces. Coincidencias del destino, Bertrand Kan, ya ex presidente de Cellnex por la acción de TCI, fue directivo en el malogrado banco desde 2006 a 2008. Meses antes del colapso de la firma en 2008, The Children Investment Fund (TCI) registraba un momento brillante después de solo cuatro años de vida, pero estuvo a punto de irse a pique por el pánico inversor de aquellos días. Le costó recuperar la confianza de los clientes que se había ganado a pulso años antes con un gancho de la filantropía: la donación de un tercio de la comisión de gestión del fondo a una fundación filantrópica. Aquella iniciativa pionera, a sugerencia de su exmujer de su exmujer Jamie Cooper, atrajo mandatos de inversión de las grandes fortunas como la miel, a la vez que creó en torno a CIFF una de las mayores entidades benéficas de Reino Unido. 

Concentrado en 'big tech' e Ibex

El 'modus operandi' de TCI sigue siendo el mismo con Cellnex que con otras inversiones, aunque en el caso de la 'teleco' se está mostrando especialmente beligerante por las consecuencias que para el futuro de la empresa española puede tener un cambio en la dirección. El 'hedge fund' siempre se ha caracterizado por realizar grandes apuestas con derivados financieros, concentrar su cartera en pocas posiciones, hacer 'lobby' sobre gobiernos y desplegar su activismo accionarial frente a las directivas para influir en la gestión de las empresas o en potenciales eventos corporativos.

Según su última declaración a la SEC en EEUU, la tecnológicas Microsoft (17,8% ponderación) y Alphabet-Google (20%) encabezan su cartera de un total de 29.000 millones de dólares en EEUU. Les sigue por peso la financiera Visa (13,8%), las ferroviarias Canadian Pacific (13,9%) y Canadian National (14,5%), pero además tiene en cartera dos empresas que serán protagonistas este año debido a las tensiones sobre la deuda: S&P (10%) y Moody's (8,5%), dos de las tres principales agencias de rating que califican a emisores como Cellnex

En ese nivel dinerario se sitúan sus tres grandes inversiones españoles en el Ibex 35. TCI controla el 6,3% del gestora de aeropuertos Aena (Barajas, Prat) valorado en 1.350 millones de euros pese a que ha vendido gran parte de la posición que tenía en acciones. También posee el 7% de Ferrovial, la empresa envuelta en la polémica de su traslado a Países Bajos, con un importe similar a la anterior. El citado 9% de Cellnex vale a mercado 2.230 millones. En total, su posición en las tres empresas estratégicas supera los 5.000 millones de euros.

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