Fórmulas para eludir la penalización

Un 17% de los jubilados antes de los 65 años evita el 'tijeretazo' en su pensión

Protesta pensionistas
El 17% de los trabajadores que se jubila antes de los 65 lo hace sin penalización.
EFE
Protesta pensionistas

Hasta el pasado mes de junio, casi 32.000 pensionistas pudieron jubilarse de forma anticipada sin ser penalizados o con recortes en su pensión considerablemente inferiores a los que afrontaron la mayoría de los que decidieron retirarse antes de la edad legal. En 2021, la cifra rondó los 61.000 y desde 2013 hasta ahora 775.000 ciudadanos se han acogido a alguna de las cuatro fórmulas que lo permiten. La estadística publicada por la Seguridad Social deja patente que solo en el primer semestre del año más de una de cada seis altas de jubilación anticipada fue justificada por cese involuntario, por un trabajo a tiempo parcial, acogiéndose a la especial a los 64 años o a la fórmula de bonificación de edad o por enfermedad especial.

Los datos que elabora el ministerio de forma periódica muestran que a mes de junio se han producido 183.523 retiros en el primer semestre, una cifra que de seguir a ese ritmo anticipa un récord histórico de jubilaciones. El 37% fueron anticipadas, acogiéndose a alguna de las cuatro modalidades señaladas y a la jubilación voluntaria, que permite el retiro dos años antes de la edad legal pero con importantes recortes en la prestación, una modalidad a la que se apuntan los asalariados con largas carreras de cotización que se han ganado pensiones muy por encima de la media. La estadística también muestra un importante descenso de este tipo de retiros, que llegaron a suponer el 44,5% en el año 2016, y cuyo freno resulta clave para garantizar la sostenibilidad del sistema a través de un mayor periodo de cotización y una reducción de las nóminas de las pensiones.

Los jubilados anticipados no voluntarios sumaron 430.000 en los últimos siete años. La ley permite acceder a este mecanismo cuatro años antes de la edad legal con la condición de que se sea demandante de empleo durante al menos seis meses antes de la solicitud de la jubilación. También son necesarios 33 años de cotización y si falta un año, se puede recurrir al tiempo que se estuvo prestando el servicio militar obligatorio o la prestación social sustitutoria. Las condiciones clave para recurrir a esta vía son que se haya producido la extinción del contrato por resolución judicial o por fuerza mayor, la muerte, jubilación o incapacidad del empresario individual o ser víctima de violencia de género. Las reducciones son mayores a las de un retiro voluntario convencional.

Hasta 200.700 jubilados han optado por una jubilación anticipada con un trabajo a tiempo parcial desde 2013. Permite el retiro a partir de los 60 años

Hasta 200.700 jubilados han optado por una jubilación anticipada con un trabajo a tiempo parcial. Resulta otra opción interesante, ya que se puede acudir a ella a partir de los 60 años. La jornada de trabajo se reducirá un mínimo de un 25% y un máximo del 50%, pero puede llegar al 75% en los casos en los que el trabajador relevista sea contratado a jornada completa y de forma indefinida. Mientras, a la modalidad de jubilación con bonificación antes de la edad legal se adhirieron casi 81.000 jubilados. Para poder optar a ella es necesario haber trabajado en actividades peligrosas o nocivas para la salud que tengan reconocida bonificación de edad o un certificado de discapacidad y grado reconocido expedido por el Imserso o la acreditación de la necesidad de ayuda de terceras personas o por movilidad reducida.

Determinados convenios colectivos también tienen un efecto positivo en la jubilación. En algunos de ellos se contempla el retiro especial a los 64 años, si son sustituidos por otros trabajadores. Esta modalidad, pensada para fomentar el empleo y que rebaja la edad mínima de jubilación sin la aplicación de coeficientes reductores por edad, desapareció en 2013, pero todavía sobrevive en determinados supuestos. Casi 44.000 retirados se han acogido a ella en los últimos años.

Las tablas de la Seguridad Social también muestran las importantes diferencias entre los hombres y mujeres al llegar a la jubilación. La brecha media de género se sitúa en apenas 9 puntos cuando se trata de retiros anticipados, pero sube a un 21,6% en el global, según los datos medios de los seis primeros meses del año. La brecha se reduce sustancialmente entre quienes cotizan en el Régimen de Autónomos y se dispara, hasta superar el 27%, en el Régimen General. 

El porcentaje de las jubilaciones demoradas ha aumentado en lo que va de 2022 con respecto años anteriores. Solo en 2013 es mayor por la crisis de 2008

Mientras, apenas uno de cada cien trabajadores decide seguir con su vida laboral con más de 65 años pese a tener la posibilidad de jubilarse de manera ordinaria, una decisión incentivada por el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José María Escrivá, que será determinante para reducir el gasto, incrementar los ingresos a través de las cotizaciones y que contempla una exoneración de cotizar por contingencias comunes para los empresarios. El porcentaje ha aumentado en los meses analizados de 2022 con respecto a los años anteriores, excepto con relación a 2013, año en el que se produjo un 'aluvión' de retiros demorados probablemente motivado por la crisis.

La ley reconoce un complemento económico por cada año completo cotizado que transcurra desde que se pudo acceder a la jubilación. La 'recompensa' puede guardarse para que suponga un extra a la pensión futura -mecanismo que ya existía pero con inferiores gratificaciones-, obtener el dinero mientras se sigue trabajando o apostar por una fórmula mixta, estas dos opciones son novedades de la reforma de Escrivá. Por cada año de cotización extra, las prestación de retiro se incrementa un 4%, mientras que si se decide optar por el cheque previsto para la demorada el incentivo, vinculado a los años de cotización anteriores, puede llegar a 12.000 euros anuales.

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