Caos en 'The Witcher': las peleas y contradicciones entre su equipo tras la salida de Henry Cavill

El Continente presenta un futuro incierto tras las palabras de los productores y la showrunner, que explican precisamente el rumbo sin sentido de la ficción de Netflix. 
Henry Cavill como Geralt de Rivia en la tercera temporada de 'The Witcher'
Henry Cavill como Geralt de Rivia en la 3T de 'The Witcher'
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Henry Cavill como Geralt de Rivia en la tercera temporada de 'The Witcher'

En un momento de máxima tensión tras las malas críticas hacia la tercera temporada de The Witcher, la salida trágica de Henry Cavill de la producción y la sustitución inmediata y cuasi incomprensible por Liam Hemsworth, el equipo detrás de la serie de Netflix continúa lanzándose los trastos a la cabeza y contradiciéndose los unos a los otros. Parte del mal clima en un set de rodaje que ha evidenciado la falta de acuerdo en diversas ocasiones. 

Recientemente, el productor ejecutivo de la serie Tomek Baginski enfadaba a los fans de esta adaptación después de prácticamente insultar a su inteligencia. Otro hecho que se sumaba también a las palabras recientes de otros de los productores, Javier Grillo-Marxuach, quien, tras apoyar las afirmaciones de su compañero, también alimentaba las críticas del público por la falta de fidelidad hacia la obra original

Los productores de 'The Witcher' enfadan al público

Recientemente, Tomek Baginski enfurecía al fandom de las novelas de Andrzej Sapkowski y los videojuegos de CD Projekt RED con una controvertida entrevista para el medio polaco Wyborcza (recogidas posteriormente por Redanian Intelligence). "Cuando una serie está hecha para una gran masa de espectadores, con diferentes experiencias, de diferentes partes del mundo, y una gran parte de ellos son estadounidenses, estas simplificaciones no solo tienen sentido, son necesarias", señalaba sobre los cambios respecto a la obra original. 

"A veces puede ir demasiado lejos, pero tenemos que tomar estas decisiones y aceptarlas. El público cambia. Todo cambia. [...] Cuando se trata de series, al tratar con un público más joven, la lógica de la trama es menos significativa. Esas personas crecieron en TikTok y YouTube, saltan de video en video", añadía causando que el público se sintiera ofendido. 

A estas palabras también se suman ahora la de su compañero Javier Grillo-Marxuach, quien a través de su cuenta de Twitter incidía en que el problema de estos cambios no era del equipo de Netflix, los productores o los guionistas, sin determinar realmente entonces de quién y creando una enorme confusión. 

"Para los que afirman que no leemos ni respetamos los libros, el borrador del episodio 6 de los guionistas de The Witcher empezaba con Dijkstra sujetando a Geralt a punta de cuchillo mientras se meaba en una planta. Tengo las páginas que lo demuestran", señalaba Grillo-Marxuach para justificar la lealtad a las novelas.

Esta escena finalmente cambiaba sustancialmente, eludiendo el momento más divertido de Geralt de Rivia. Una transformación que no explicaba por qué había sucedido. Pero, si no es su culpa... ¿entonces de quién es realmente la responsabilidad de que la tercera temporada haya sido la peor valorada en portales como Rotten Tomatoes?

Las peleas pandilleras del equipo de 'The Witcher'

La historia de las desavenencias entre el equipo técnico de la serie vienen de lejos. A finales de 2022, Beau DeMayo, antiguo productor y guionista de The Witcher, ponía en entredicho el respeto de la sala de guionistas y los ejecutivos hacia el material original. "He estado en series donde a algunos guionistas les disgustaban los libros o juegos (incluso se burlaban activamente del material original). Es una receta para el desastre y la mala moral. Tienes que respetar el trabajo antes de que se te permita agregar algo a su legado", señalaba entonces.

Estas palabras escocían precisamente al guionista Matthew D'Ambrosio, quien no dudaba en calificar a su ex compañero como "un gilipollas que se ha inventado todo". Una evidencia de que el ambiente entre los miembros de la serie no estaba siendo muy cómodo y se agregaba también a los rumores (ahora más que demostrados) de que Henry Cavill no estaba conforme con el rumbo que estaba adoptando, mientras que Freya Allan se plantaba también ante los productores ante las molestias ocasionadas porque tuviera que decolorarse todos los días las cejas para introducirse en el papel. El descontento también calaba entre el reparto. 

Andrzej Sapkowski disgustado con la adaptación

Pese a todo, la mayor parte de guionistas y productores cerraban filas en un apoyo incondicional a la showrunner de la serie, Lauren Schmidt Hissrich, quien aún continúa defendiendo la fidelidad de la ficción a los libros, pese a las críticas de los espectadores y la extraña continuidad de la historia con Liam Hemsworth.

"Simplemente nos quedan muchas historias que contar. Tuvimos la opción de que Geralt saliera y terminase la serie. Pero eso era algo que no estábamos dispuestos a hacer. Si reemplazáramos a Geralt con otro Brujo nos estaríamos alejando por completo de los libros y no creo que eso sea lo que quiera nadie", señalaba la norteamericana

Unas declaraciones que echaban aún más leña en el fuego después de las palabras del escritor de las novelas originales, Andrzej Sapkowski. Aunque el polaco mostraba inicialmente su amor hacia la primera temporada y daba su beneplácito a Henry Cavill como Geralt, este parecía cambiar de opinión en un evento al que acudía este mismo año en Taiwán. "He visto adaptaciones mejores y las he visto peores", declaraba escueto, pero muy claro y conciso. 

"Escrotos con espadas" y nuevas polémicas

Por si fuera poco con las contradicciones y enfrentamientos entre los productores, guionistas y creadores, así como con los roces con los actores de la serie, los conflictos también saltaban a departamentos muy criticados como el de vestuario. 

El diseñador Tim Aslam salía por patas de la ficción tras recibir numerosas comentarios negativos por las armaduras nifgaardianas de la primera temporada, que eran calificadas por los usuarios más cachondos como "escrotos con espadas". Una senda controvertida que seguiría su sucesora.

La tercera temporada también ha caído como un jarro de agua fría sobre Lucinda Wright, quien tomó el testigo de Aslan, debido a la vestimenta de Yennefer (Anya Chalotra), más propia del Shein que del Continente. Un anacronismo que no gustaba a muchos. 

En un momento en el que la serie ha detenido la producción de su cuarta temporada, debido a las huelgas de guionistas y actores hollywoodienses, el futuro se presenta incierto para la franquicia, que, pese a todo, continuará ofreciendo nuevos episodios con la llegada de Liam Hemsworth -proyectado para que protagonice hasta una quinta y última temporada-, los spin-offs e incluso los nuevos libros que prepara Sapkowski sobre el Brujo. 

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