Sarah Jessica Parker vs. Kim Cattrall: dos décadas de enemistad

Crónica bélica del distanciamiento entre las dos actrices de 'Sexo en Nueva York'.
Sarah Jessica Parker y Kim Cattrall en 2010
Sarah Jessica Parker y Kim Cattrall en 2010
GTRES

Quizás la parte menos sorprendente del anuncio del regreso de Sexo en Nueva York con una nueva temporada haya sido que Kim Cattrall no volverá a reencontrarse con sus compañeras de la serie. Sarah Jessica Parker, Cynthia Nixon y Kristin Davis regresarán como protagonistas y productoras ejecutivas del revival, titulado And Just Like That... y destinado a HBO Max, pero no la actriz que interpretó a Samantha junto a ellas durante seis temporadas y dos largometrajes.

Sexo en Nueva York se emitió desde 1998 hasta 2004, convirtiéndose en uno de los grandes fenómenos seriales de HBO en el cambio de milenio. Aunque en la pantalla los personajes de Sarah Jessica Parker y Kim Cattrall eran las mejores amigas del mundo, en la vida real no tardaron en rumorearse roces entre las dos actrices que las distanciaban mucho de la concordia y el cariño imperantes entre Carrie y Samantha.

Aunque desde lejos Sexo en Nueva York pudiera parecer una serie coral, lo cierto es que Parker era la protagonista y esa distinción empezó a acrecentarse cuando la actriz adquirió el rol de productora en la tercera temporada, y de productora ejecutiva a partir de la cuarta. Según publicó The Telegraph en 2008, después de que Cattrall mencionara las disputas salariales en Friday Night with Jonathan Ross como un importante motivo detrás del final de la serie, la diferencia de sueldo abrió la brecha entre las actrices.

Sarah Jessica Parker pasó a cobrar 300.000 dólares por episodio de la serie, mientras que Kim Cattrall intentó renegociar por su cuenta una subida para ella, sin mucho éxito a lo largo de los años. Al contrario que los protagonistas de Friends, que siempre negociaron sus millonarios sueldos todos juntos, las de Sexo en Nueva York iban por libre.

O, como mínimo, en dos grupos: Parker, Nixon (amiga de juventud de Parker) y Davis por un lado, Cattrall por otro. Según los rumores, ambas facciones no interactuaban durante los rodajes más allá de lo estrictamente expresado en los guiones. Así lo escenificaron las mesas separadas en la gala de los Emmy de 2004, la última ceremonia donde la serie consiguió estatuillas.

Cuenta la leyenda que, en el último día de rodaje de la serie, mientras Parker lloraba desconsolada ante el final, Cattrall comentó que si echaba de menos a sus compañeras se pondría los dvds y solucionado.

Tregua para el cine

A pesar de todo, Sarah Jessica Parker siempre se ha esforzado en quitar hierro al asunto y negar los rumores de la enemistad; por ejemplo, en esta entrevista para ELLE. Lo cierto es que Cattrall tuvo que tragarse su orgullo al menos en un par de ocasiones más: las películas de Sexo en Nueva York estrenadas en 2008 y 2010.

Durante la promoción de la primera, en declaraciones para Marie Claire el productor Darren Starr tildó los rumores de inventos de la prensa rosa. Cattrall, por su parte, reconocía que al final de la serie se había sentido sobrepasada y con ganas de apartarse: "Hace cuatro años estaba viviendo un divorcio público y doloroso, la serie se acababa y mi padre fue diagnosticado con demencia. Sentí que era el momento de estar con mi auténtica familia".

Eso sí, el rodaje de la secuela, Sexo en Nueva York 2, no se libró de testimonios desde el set que señalaban que Parker y Cattrall no se dirigían la palabra, lo que contribuía a enrarecer considerablemente el ambiente de trabajo en el filme. "No es que haya sido una travesía agradable, pero la idea de que nos llevamos mal entre nosotras es ridícula", declaró Cynthia Nixon en Marie Claire cuando se estrenó la película. Kristin Davis se mantuvo en la misma línea.

Reactivación de hostilidades

Todo parecía tranquilo hasta que el Daily Mail publicó en septiembre de 2017 que los planes para una tercera película de Sexo en Nueva York estaban parados debido a las peticiones de Kim Cattrall. Presuntamente, que se negaba a participar si Warner Bros. no ponía en marcha también otros proyectos en los que estaba involucrada. La actriz lo negó de manera peculiar: confirmando su rechazo a un posible regreso. "Mi única petición fue no hacer una tercera película... y eso fue en 2016", tuiteó la actriz.

Al mes siguiente, Cattrall aseguró a Piers Morgan en antena que nunca haría nada más relacionado con Sexo en Nueva York. "No se trata de querer más dinero, más escenas ni nada así. Es una decisión firme en mi vida", aseguraba. "Nunca hemos sido amigas. Éramos compañeras. Y en ocasiones es muy saludable tener una separación clara entre tu vida profesional y tu vida personal".

Sobre Sarah Jessica Parker, en esa misma entrevista afirma: "Creo que podría haber sido más amable, de verdad. No sé qué le pasa. Me molesta que se me haya considerado la mala: nunca pedí más dinero, no soy una diva".

El peor episodio

Cuando el hermano de Kim Cattrall murió en febrero de 2018, Sarah Jessica Parker le dejó un mensaje de condolencias en Instagram. La primera se lo tomó bastante mal, y publicó una respuesta titulada "No necesito tu amor ni apoyo en este duro momento, Sarah Jessica Parker" donde la tachaba de hipócrita y le recriminaba explotar su tragedia personal para mejorar su imagen pública: "No eres de mi familia. No eres mi amiga", escribió la actriz.

Sarah Jessica Parker no llevó el conflicto más allá y declaró en People que "[Cattrall] necesitaba decir lo que dijo y eso es cosa suya". De ahí saltamos a esta semana, con el anuncio de And Just Like That... y el regreso de Carrie, Charlotte y Miranda... sin Samantha. ¿Dónde está ella? 

En respuesta a las preguntas de los fans, Parker ha optado una vez más por la diplomacia: "No me cae mal. Nunca he dicho eso. Samantha no es parte de esta historia. Pero siempre será parte de nosotras, no importa dónde estemos ni lo que hagamos".

"La echaré de menos", contestó una seguidora. "Sí, yo también", añade la actriz.

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