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“Yo no amenazo a la gente”: Joss Whedon cuenta su versión de lo ocurrido en el rodaje de ‘Liga de la Justicia’

El director de ‘Los Vengadores’ niega las alegaciones hechas por Ray Fisher o Gal Gadot.
Joss Whedon
Joss Whedon

En 2017 Kai Cole publicó una carta abierta donde, además de asegurar que su exmarido Joss Whedon le había engañado durante todo su matrimonio con actrices del set de Buffy, cazavampiros (serie que le llevó a la fama), le describía como “un hipócrita que predica ideales feministas”. Fue el prólogo de una tempestad que ha convertido al responsable de Los Vengadores en un paria de la industria, luego de que aceptara hacerse cargo de los reshoots de Liga de la Justicia y, espoleada por las acusaciones de Ray Fisher y Gal Gadot, una investigación en el seno de Warner acordara tomar “medidas correctivas”.

Nunca se aclaró en qué consistían, pero poco después Whedon era apartado de la serie en la que trabajaba para HBO Max (The Nevers) y paralelamente a asegurar que estaba “exhausto” ingresaba en una clínica de rehabilitación de Florida. Desde entonces los cuestionamientos a su figura no han dejado de aflorar, yendo más allá del comportamiento “grosero, abusivo, poco profesional y completamente inaceptable” que percibió Fisher. Charisma Carpenter, actriz de Buffy, cazavampiros, aseguró que Whedon tenía un “historial de crueldad”, mientras Michelle Trachtenberg declaraba que había una norma tácita según la cual el director no podía quedarse a solas con ella en el set.

Cuando Sarah Michelle Gellar y otros integrantes del reparto de Buffy, cazavampiros mostraron su apoyo a Carpenter y Trachtenberg se confirmó la caída de Whedon en desgracia, que acaba de registrar en primera persona el New York Magazine. Durante un reportaje titulado The Undoing of Joss Whedon, la periodista Lila Shapiro relata su entrevista con él, sostenida a lo largo de varios días y compartimentándola con los testimonios de otras figuras relacionadas. Traza una cronología del declive mediático de Whedon, que hace apenas 15 años ganaba un premio por ser “un hombre en primera línea del feminismo” expedido por Equality Now y ahora lidia con acusaciones de comportamiento tóxico en rodajes, marcado por la misoginia e incluso el racismo.

Entrevista con el vampiro

“Estoy aterrorizado de cada palabra que sale de mi boca”, declara Whedon, cuya tónica general durante el encuentro es ir negando o restándole importancia a los diversos cargos. Sobre su actitud durante la realización de Buffy, cazavampiros argumenta que “era joven”. “Gritaba, a veces había que gritar (...) Supongo que me enfadaría, pero nunca llegué a ser físico con la gente”. No quita que se sienta “jodidamente mal por ello”, pero asegura que las declaraciones de Carpenter son parcialmente falsas. La actriz, que también participó en Angel (spin-off de Buffy), dijo que Whedon se burló de sus creencias religiosas y que incluso le había llamado “gorda” cuando quedó embarazada.

El director le habría preguntado “si iba a tenerlo”, y una vez dio a luz le despidió. “Joss era el vampiro”, sintetizaba Carpenter. “No la llamé gorda, por supuesto que no”, niega Whedon, y sobre los rumores de propasarse físicamente con actrices como Trachtenberg se muestra atónito. “Eso parece falso. No entiendo esa historia ni un poco”. La combinación de testimonios de actrices y exparejas constatan un perfil de persona inestable, y controladora hasta extremos despóticos. Así es como llegamos a su experiencia en Liga de la Justicia.

Whedon cree que aceptar completar Liga de la Justicia una vez Zack Snyder tuvo que ausentarse por una tragedia familiar fue el gran error de su vida. Más allá de las líneas de guion que el director incorporó (motivadas por el interés de Warner en distanciarse del tono solemne de los trabajos previos de Snyder), los reshoots requirieron 40 días en el set, que velozmente condujeron a desencuentros con los actores. Whedon tenía una forma de trabajar muy distinta a la de Snyder, más controladora, y al parecer en los primeros días llegó a decirle al elenco que “nunca había trabajado con gente más grosera”.

Contestando a Gadot y Fisher

Gadot, intérprete de Wonder Woman, ha dicho que durante estas jornadas su desacuerdo con Whedon alcanzó el punto de que este le amenazara con destruir su carrera. “Yo no amenazo a la gente. ¿Quién hace eso?”, replica Whedon, y sostiene que Gadot le malinterpretó. “El inglés no es su primera lengua, y tiendo a ser muy exagerado cuando hablo”. Al momento de publicarse el reportaje (cuyo grueso de entrevistas se desarrolló durante la pasada primavera), la periodista ha podido refutar algunas de las aseveraciones de Whedon, de modo que Gadot ya ha replicado que “entendió perfectamente” lo que le dijo el director.

En lo relativo a Fisher (quien propulsara la investigación en Warner), todo empezó con un cambio significativo frente al planteamiento de Snyder. El director que luego podría desarrollar la película tal y como la había concebido en La Liga de la Justicia de Zack Snyder quería que Cyborg fuera el gran protagonista de la función, pero Whedon no estaba de acuerdo. En su opinión el personaje no funcionaba y Fisher no era lo suficientemente buen actor. Las acusaciones de Fisher son despachadas por Whedon como propias de “una fuerza malévola, de un mal actor en ambos sentidos”, y también niega que haya eliminado a personas racializadas intencionadamente en su montaje, como aducía Fisher.

Sobre lo ocurrido en estos últimos años, Whedon defiende que a buena parte de la gente que le acusa o le critica en las redes sociales “le importa un carajo el feminismo”. “Me convirtieron en un objetivo por mi ex mujer, y la gente lo explotó cínicamente”. Y sintetiza todo su calvario con una frase lapidaria: “el joven Internet me elevó, y el Internet moderno me derribó. La simetría es evidente”.

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