“Tenían su propia identidad”: Mark Hamill es fan de las precuelas de ‘Star Wars’

Se une así a una revalorización colectiva que se ha ido dando en los últimos años.
Estaba claro que Mark Hamill era de los nuestros
Estaba claro que Mark Hamill era de los nuestros

Durante un tiempo fue muy extendida la idea de que las precuelas de Star Wars a cargo de George Lucas habían sido un fracaso sin paliativos, y para ello no hay más que remontarse a la recepción de La amenaza fantasma en 1999. Fue entonces cuando crítica y público se pusieron de acuerdo para defenestrar a Jar Jar Binks, los midiclorianos, las aburridas intrigas políticas o un CGI que reforzaba el distanciamiento. Pero las cosas han cambiado. La generación que descubrió Star Wars gracias a las precuelas ha trabajado incansable para colocarlas en el lugar que se merecen... y además se ha estrenado la trilogía de secuelas a cargo de Disney, marcada por la polarización de la audiencia y una última entrega, El ascenso de Skywalker, que no satisfizo a nadie.

Todo lo cual ha conducido a una revalorización cada vez más intensa, que alaba de La amenaza fantasma, El ataque de los clones y La venganza de los Sith su intento de hacer algo nuevo, sustituyendo la aventura escapista por la tragedia shakesperiana de Anakin Skywalker. Otro de sus grandes defensores ha resultado ser Mark Hamill, intérprete de Luke Skywalker en la trilogía original y en las tardías secuelas de Disney, que al parecer siempre ha elogiado estas películas. Es una de las ideas que IndieWire extrae del libro recientemente publicado Howard Kazanjian: A Producer’s Life, que escribe J.W. Rinzler sobre la agitada carrera de un productor que cuenta en su haber con El imperio contraataca y El retorno del Jedi.

En este libro se citan unas declaraciones de Hamill sobre la trilogía de precuelas, y van en perfecta sintonía con esta revalorización. “Me impresionó que las precuelas tuvieran su propia identidad. Fueron criticadas porque tenían mucha exposición y eran más cerebrales y probablemente no tan comerciales. Era una historia más oscura. Pero en la era de las redes sociales, las voces de la gente se amplifican y me sorprende lo brutales que pueden llegar a ser, no solo en el caso de Star Wars sino en cualquier caso”. Además de Hamill, Rinzler recoge las opiniones de Marcia Lucas sobre el asunto. Por si no te suena su nombre, fue la esposa de George Lucas entre 1969 y 1983, y una de las grandes responsables en tanto a montadora de que la trilogía original funcionara.

Marcia no comparte el entusiasmo de Hamill por las precuelas que dirigió su exmarido, y de hecho llega a decir que La amenaza fantasma le hizo llorar de lo espantosa que era. “George es, en su corazón y su alma, un buen tipo y un cineasta con talento. Ojalá hubiera dirigido otro tipo de películas. Pero cuando fui a ver el Episodio I (tenía un amigo en ILM que me llevó como invitada al preestreno) lloré”, recuerda. “Lloré porque no me pareció muy buena (...) Me pareció raro que la historia tratara sobre este niño que parecía tener seis años, pero luego se supone que se va a juntar con una princesa que aparenta tener veinte años. Había cosas que no me gustaban del reparto ni de la historia… era un montón de caramelos para los ojos”.

Pero, si las precuelas no le gustaron, mucho menos lo hicieron las secuelas a cargo de J.J. Abrams y Rian Johnson, de las que echa a pestes y asegura que le enfureció enormemente la muerte de Han Solo en El despertar de la Fuerza. “Kathy Kennedy y J.J. Abrams no entienden Star Wars, sentencia al hilo de la labor de Abrams como director y guionista y de la de Kathleen Kennedy como presidenta de Lucasfilm. 

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