Ayala
Francisco Ayala, ayer en Madrid. (EFE) EFE/Mondelo

Anoche, en RNE, se le preguntó si su tarta de cumpleaños tendría cien velitas y si las apagaría de un soplo. "No tengo soplo para tanto", rió el escritor

Ayala dijo a los periodistas en su encuentro diurno que no tenía planeado nada especial para su centenario de vida porque siempre "vive al día".

"He vivido siempre al día con pasión y con interés porque todo es importante en la vida", señaló este autor, acompañado de su inseparable mujer, la hispanista estadounidense Carolyn Richmond.

Siento que he tenido suerte de llegar a esta edad sin un deterioro fundamental. Sé que soy un privilegiado

"Siento que he tenido suerte de llegar a esta edad sin un deterioro fundamental (... ), sé que soy un privilegiado", reconoció emocionado este autor, que ha publicado más de cincuenta libros, entre narrativa, ensayos, cine, política o sociología.

Enfrentarse a la muerte 

Una relación cercana con la muerte desde el momento en que nació en Granada -16 de marzo de 1906- y la conciencia de que ese momento puede llegar cualquier día.

Éste es uno de sus secretos para enfrentarse a este momento con serenidad y tranquilidad.

"Cuando uno lleva la muerte en la alforja puede caminar tranquilo", señaló el autor.

Cuando uno lleva la muerte en la alforja puede caminar tranquilo

Respecto a todas sus obras publicadas, Ayala no siente preferencia por ninguna de ella: "He escrito desde cosas muy sesudas hasta chistes, todo con la misma intensidad y el mismo interés", reconoció.

Ayala, licenciado en Derecho, ha pasado en el exilio casi cuarenta años de su vida.