Alcoholismo
Una persona tomando un combinado de alcohol en un bar de copas. ARCHIVO

Una empresa farmacéutica y la principal universidad pública chilena han lanzado un proyecto de vacuna contra el alcoholismo. La vacuna está inspirada en una mutación genética que afecta a un 20% de los asiáticos, que son intolerantes a este tipo de sustancias.

Bastaría con inyectarse una vez al mes para comenzar a sentir los síntomas por un periodo prolongadoEn ratones genéticamente alcohólicas se logró disminuir la adicción en más de un 50% y en uno o dos años comenzarán las pruebas en humanos. "Si los resultados en humanos son igual de exitosos que lo que hemos observado en animales, bastaría con que el paciente se inyectara una vez al mes para comenzar a sentir los síntomas por un periodo prolongado, lo que desactivaría la adicción", asegura el doctor Juan Asenjo, de la Universidad de Chile.

Esta universidad junto con la empresa Recalcine y el estatal Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF), colaboran en el desarrollo de esta terapia génica para tratar el alcoholismo.

Asiáticos intolerantes al alcohol

El laboratorio farmacéutico participará en la fabricación, desarrollo de las pruebas clínicas y comercialización de esta vacuna, en caso de que resultara aceptada por el organismo de las personas y así combatir de un modo definitivo el alcoholismo.

El tratamiento se basa en una mutación genética que posee el 20 por ciento de la población asiática, que es intolerante al alcohol. Los síntomas de rechazo se deben a la falta de un gen que se encarga de producir la enzima aldehído deshidrogenasa, que metaboliza el alcohol en el organismo.

Ya se usa Eldusifiram

La futura vacuna buscará inhibir la enzima aldehído deshidrogenasa, que provoca un efecto semejante a la que experimenta una parte de la población asiática, incrementando los mareos, las náuseas y la vasodilatación en los adictos.

Desde 1950, en Chile se usa Eldusifiram, droga que produce efectos fisiológicos parecidos a los que el alcohol provoca en los asiáticos. La desventaja es que la ingesta del fármaco es vía oral o mediante parches, lo que provoca que muchos pacientes abandonen el tratamiento.