El próximo 18 de enero puede que volvamos a hablar de la Ley Sinde. El Senado debatirá la Ley de Economía Sostenible, de la que la famosa disposición final segunda se cayó tras una agónica comisión parlamentaria, y nadie descarta que el Partido Socialista intente retomar las negociaciones para sacar adelante, pactada, su propuesta legal contra la piratería.

El tiempo apremia, y por eso la reunión que convocaba para este jueves Álex de la Iglesia, presidente de la Academia de Cine, con abogados especializados, representantes de la industria cinematográfia y miembros -conocidos y anónimos- de la comunidad de Internet, tenía, y tiene todavía, a la Red revolucionada. Asistieron 13 personas en total y la conclusión primera que el director de Balada triste de trompeta ha extraído es clara: "Ha sido terriblemente positiva, es maravilloso sentarse con gente sensata y contraponer ideas".

"He descubierto cosas nuevas, he aprendido", dice de la Iglesia, admitiendo que en una discusión "alguien tiene que ceder"La dimensión mediática que su moción adquiría horas antes del encuentro le pasaba factura  después al cineasta en forma de cansancio, según se desprendía de su voz mientras hablaba por teléfono con 20minutos.es. Sin embargo, la sensación era de satisfacción. De la Iglesia asegura que "transmitirá lo que le han dicho" a la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde -"Si me lo pide, me reuniré con ella; pero también con todo el que me lo pida"-, ya que el objetivo es "seguir trabajando" para dar con una solución a este asunto.

"He descubierto cosas nuevas, he aprendido", decía, admitiendo que en una discusión "alguien tiene que ceder" si se quieren encontrar puntos en común y que quizá el sector al que él representa haya reaccionado "muy tarde" a lo que ha supuesto Internet en cuanto a difusión de contenidos y modelos de negocio, por ejemplo. La controvertida Ley Sinde tiene varios puntos calientes que no ponen de acuerdo a partidarios y detractores, entre ellos, el papel del juez, el del usuario o el de los autores y su forma de ganarse la vida.

"No resuelve el problema"

Por eso es necesario replantearse un entorno en el que los creadores tengan "la posibilidad" de vivir de lo que hacen, pero no la garantía, ya que eso no ocurre tampoco en otros ámbitos. Julio Alonso, fundador de Weblogs y otro de los asistentes, cree que ha sido muy positivo que se hayan "tendido puentes para dialogar" y que, aquellos que quisieran hacerlo, hayan podido explicar "lo que no les gusta" de la Ley Sinde e intentar hacer ver a la parte contraria por qué esta medida "no resuelve" el problema con las descargas ni con los autores.

Se han tratado "cuestiones de fondo", no como en 2009, cuando Sinde llamó a periodistas y especialistas para mostrarles las bondades de su proyecto"Eso lo entienden", ha explicado a 20minutos.es, "y a partir de esto se puede cambiar el modo en el que la industria está abordando el tema", añade. Ha sido "muy útil", dice, que en la reunión hubiera abogados y gente como El Cosmonauta o Filmin, gente del cine "que no intenta explotar el modelo de siempre". A su juicio se han tratado "cuestiones de fondo", nada que ver con lo que se hizo en diciembre de 2009, cuando González Sinde llamó a unos cuantos periodistas y especialistas para mostrarles las bondades de su proyecto.

Durante la cita con De La Iglesia, en la que también estaba el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España (FAPAE), Pedro Pérez, y el director de la Academia de Cine, Eduardo Campoy, se ha hablado asimismo de que "no es fácil", pero sí factible, competir con la "oferta gratis" de contenidos en Internet y de que la actitud de Cultura está generando "tensión" entre los usuarios. La situación "es complicada" y por eso Alonso no cree que la reunión vaya a tener un "impacto directo" en lo que ocurra en el Senado en enero.

"Ha sido un primer paso"

En cualquier caso, la percepción general es que lo de este jueves ha sido un "primer paso". David Maeztu, letrado y autor del blog Del derecho y las normas, opina que la "voluntad" mostrada por De la Iglesia por buscar "canales de comunicación" es reseñable. Él, al igual que sus colegas David Bravo (especializado en Derecho Informático y Propiedad Intelectual) y Josep Jover (especialista en protección de datos), han tenido la primera parte del encuentro para explicar las cuestiones legales derivadas de la posible aplicación de la Ley Sinde y sentencias anteriores.

De la Iglesia se ha intentado romper "la dicotomía" de los bandos enfrentados y dejar atrás "los maximalismos"Después le ha tocado el turno a los problemas de la industria audiovisual y los "mecanismos de adaptación" que está implantando -y debería llevar a cabo- para entrar en sintonía con la nueva realidad que plantea Internet. Con esta iniciativa, de De la Iglesia se ha intentado romper "la dicotomía" de los bandos enfrentados y dejar atrás "los maximalismos" que hablan de cerrazón, por un lado, y piratería, por otro, en términos absolutos. Los modelos de otros países han estado sobre la mesa, cuenta Maeztu, incluso el de otras industrias como la editorial.

Porque la Ley Sinde afecta a más sectores -la industria discográfica, por ejemplo- que, como insinúa De La Iglesia, podrían tomar ejemplo -o "planteárselo", al menos- a la hora de reunirse y escuchar lo que otros tienen que decir. Él lo ha hecho a título personal, como presidente de la Academia, y puede que poniendo "en riesgo" su puesto de trabajo. Pero, añade, al fin y al cabo él y tantos otros trabajan "para los ciudadanos" y los políticos hacen "leyes que sirvan para los ciudadanos".

Nada de "todo gratis"

Eso sí, la iniciativa no es vinculante. Es decir, ni Álex De la Iglesia ni la Academia pueden decidir nada que afecte a la Ley Sinde, eso es para el Congreso y el Senado. Pero el director seguirá alimentando el debate en los próximos meses, y para ello, entre otras cosas, organizará unas jornadas en la Academia. Este jueves, dice, "nadie defendía el todo gratis" y todos han mostrado -"aunque yo no estuviera de acuerdo"- su interés por encontrar "mecanismos de regulación" para defender los intereses de las partes.

Mientras esas 13 personas se reunían,  Zapatero decía tras el Consejo de Ministros que la Ley Sinde pretende "evitar las descargas ilegales" "Buenas noticias: la reunión funciona", escribía De la Iglesia al terminar el encuentro en Twitter, que ha sido el escaparate mediante el cual los asistentes han mostrado la fluidez de la conversación, ya que ningún medio de comunicación fue invitado. Los "internautas", como se ha estado llamando de forma generalizada a los convocados esta semana en varias publicaciones, estaban representados por Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas. El resto de asistentes eran anónimós o, simplemente, "menos conocidos".

De hecho no han estado todos. Alguno fue invitado y no acudió; otros no pudieron por tiempo o imposibilidad de viajar. Pero la cita, que seguramente tendrá réplicas, ha puesto en marcha un mecanismo parado desde hacía tiempo. Mientras esas 13 personas se reunían en la Academia de Cine, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero decía tras el Consejo de Ministros que la Ley Sinde pretende "evitar las descargas ilegales" y "garantiza la propiedad intelectual". Seguramente no estaba al tanto de lo que allí se hablaba.