La desaparición de casi el 90% de la vida marina y del 75% de las plantas y animales terrestres ocurrió entre los periodos Pérmico y Triásico y en un momento en que la capa terrestre era un solo supercontinente: Pangea.

 El origen de esta gran extinción animal (reptiles y anfibios) y vegetal pudo haber sido un calentamiento atmosférico (aumento de la temperatura y reducción de los niveles de oxígeno) causado por los gases invernadero liberados por las erupciones volcánicas. En la actualidad, el nivel de oxígeno en la atmósfera es del 21%; en el momento en que comenzaron a desaparecer los seres vivos de la Tierra, éste bajó al 16%.