San Antón bendición animales
Varios animales, listos para ser bendecidos (Jorge París). Jorge París

Juan Martínez, rector de la iglesia, explicó a Efe que este año se nota que la fiesta ha caído entre semana porque no hay tanta afluencia de público, "la gente trabaja y los niños, que son los que más disfrutan trayendo a sus mascotas, están en el colegio", aunque aseguró que durante toda la mañana han pasado por su parroquia más de cien animales.

El cura bendice a un hamster (Efe).Al lado del lugar de bendición, otro centenar de personas hacía cola ante un puesto donde venden las tradicionales rosquillas de San Antón, "elaboradas con una fórmula secreta que permite que después de dos años estén como el primer día", explicó el rector.

María Carmen Sánchez tiene 69 años y guardaba cola como todos los años para comprar cuatro bolsas de rosquillas que repartirá entre la familia y sus cuatro perros, a los que no ha podido traer para la bendición, pero en los que espera que "las rosquillas tengan el mismo efecto".

Una rosquilla con una moneda

La tradición dice que hay que guardar una rosquilla con una moneda, dejarla un año en el armario y al año siguiente sustituirla por una nueva y comerse la rosquilla guardada, "para tener suerte y no quedarse sin dinero", explicó María Carmen.

La parroquia, que vende las rosquillas en bolsas de seis, doce y 18 unidades a un precio que oscila entre 1,5 y 4,5 euros, ha encargado 15.000 panecillos que tiene previsto distribuir a lo largo del día de hoy.

Carmen Maura ha llevado su perrita ante San Antón
Entre las personas que esperaban que sus mascotas fueran bendecidas y las que hacían cola por unas rosquillas, paseó sin ser reconocida por el público Carmen Maura junto con su yorkshire, Maggy.

La actriz, que aprovechó para visitar la iglesia por dentro, aseguró a Efe que se acerca todos los años a la Parroquia de San Antón para bendecir a su mascota.

Perros, gatos... pero también otras mascotas

Los perros y los gatos son los más frecuentes en este rito, aunque, según aseguró el rector de la parroquia, por su puerta han pasado desde tortugas, chinchillas, cobayas y pájaros, hasta una pitón y un loro africano.

Además de la bendición, por la tarde se celebraron las tradicionales vueltas de San Antón alrededor de la iglesia. A la cita no ha faltado la Fundación ONCE, quien se acercará a la parroquia junto con perros pertenecientes a grupos de rescate, a la policía y varios perros-guía.