En las apuestas para suceder a Wojtyla, no obstante, entran ya más de una quincena de prelados. Algunos de ellos:

Joseph Ratzinger. 77 años. El cardenal alemán es el brazo derecho del Papa desde hace 25 años. Guardián del dogma, ofrece una línea continuista en el conservadurismo.

Dionigi Tetramanzi. 69 años. Arzobispo de Milán, especialista en moral. Tiene tras de sí mucho trabajo pastoral.

Óscar Andrés Rodríguez Madariaga. 62 años. Salesiano, arzobispo de Tegucigalpa (Honduras). Reformista y exponente de la nueva jerarquía latinoamericana.

Cristoph Schoenborn. 58 años. Este arzobispo de Viena (Austria) ha estado ligado a los cristianos de base. Su edad –demasiado joven– juega en su contra.

Claudio Hummes. 70 años. Cercano a los movimientos renovadores, en la línea de Madariaga. Arzobispo de Sao Paulo (Brasil), es franciscano.

Antonio María Rouco Varela. 68 años. El cardenal español, presidente de la Conferencia Episcopal, tampoco se descarta.