Aún es paseable este trayecto, proyectado por un derrame de urbanistas y arquitectos, como Vidal Ramos o Guardiola, en los ochenta del xix. Sede de teatros de ensueño, escaparate humano de postín (el que toca en una ciudad entonces pequeña), el doble vial eliminó en los años cincuenta del siglo xx una hilera de arbolado. Lo decía la cancioncilla: «Si Alfonso El Sabio supiera / que para hacer vía doble, / le han quitado las palmeras».
Los cines ya no dan a la avenida, pero las aceras aún poseen anchura como para que la vorágine humana no se las trague.

* Asociación de vecinos del centro de Alicante, c/ San Francisco, 27.