Intenso y agotado, así fue el día de ayer para los miles de falleros que decidieron salir a la calle y empezar a disfrutar de la fiesta.

El maratón fallero comenzó a las siete de la mañana, cuando las falleras mayores de Valencia, Gueguel Massmanian y Cristina Sánchez (mayor e infantil, respectivamente), realizaron una ofrenda de flores a Santa Bárbara, patrona de los pirotécnicos. Media hora más tarde tuvo lugar una gran despertà en la que participaron 1.200 falleros y que se inició en el Parterre y acabó en la plaza del Ayuntamiento con una mascletà.

Poco después de mediodía, la plaza consistorial acogió la entrada de bandas de música, que interpretaron El fallero, el himno de la fiesta. Otra mascletà hizo las delicias de los asistentes.

A las 20.00 se celebró uno de los actos más emotivos de las fiestas falleras: la crida. Las Torres de Serranos fueron el marco de la invitación a todo el mundo de la fallera mayor. Y para acabar, un castillo. Esto no ha hecho más que empezar.