El conseller de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, anunció ayer las dimisiones del director general de Puertos y Transportes, Jordi Juliá, y del presidente de la empresa pública

GISA (adjudicataria de las obras), Ramón Serra, por los derrumbes en el barrio del Carmel (Barcelona). A causa de los hundimientos, fueron desalojadas 1.057 personas.

Nadal insistió en que «no les tocaría» la dimisión a ninguno, pero que tiene que aceptarlas «con todo el dolor».  
El conseller hizo este anuncio en el pleno extraordinario que comenzó ayer en el Parlamento catalán para aclarar las crisis del Carmel.

Jordi Juliá fue el encargado de firmar la autorización del proyecto modificado de la prolongación de la línea 5, que había sido aprobada por el anterior Gobierno. Serra, como jefe de GISA, era el responsable de las obras.

Las dimisiones no fueron suficiente para la oposición (CiU y PP), que pidió el cese del mismo Nadal. Además, CiU, que gobernó en la anterior legislatura, rechazó cualquier responsabilidad.

Entre los vecinos, algunos consideraban que dos dimisiones eran «suficientes» y otros pedían más ceses.