El Papa, operado porque la gripe le impedía respirar
Una monja reza por el Papa junto a la clínica Gemelli. A. P. / Reuters
El motivo fue una recaída del proceso gripal que padeció en las primeras semanas de febrero.

«Su estado es grave, aunque la situación no es desesperada», explicaron fuentes sanitarias por la mañana. No obstante, anoche tuvo que ingresar urgentemente en el quirófano para ser sometido, con su consentimiento, a una traqueotomía que le ayudase a respirar. La operación, que duró medio hora, fue «satisfactoria», informó el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls.

El Pontífice había sido hospitalizado por la mañana, tras padecer desde el miércoles «una recaída de la gripe que sufrió en las semanas precedentes, y para la oportuna asistencia especialista y nuevas pruebas», según explicó el propio Navarro Valls.

Juan Pablo II, que ingresó consciente en la Gemelli, tenía previsto presidir ayer el consistorio para la canonización de cinco nuevos beatos. Pero, siguiendo los consejos de los médicos, no asistió. Su ausencia llamó la atención, ya que el consistorio fue presidido por el cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano. Después se conoció que el Papa había sido trasladado a la Gemelli, donde se concentraron decenas de periodistas de diferentes países y numerosos fieles y curiosos. El Papa fue ingresado en la misma habitación de la décima planta que ha ocupado en las otras ocasiones.

Ayer era pronto aún para saber cuánto durará esta nueva hospitalización (la anterior se prolongó durante diez días). El primer parte médico oficial se conocerá hoy. El Vaticano pidió a los fieles una oración por el Pontífice.

147 días ingresado en 26 años

El atentado de 1981, que obligó a que le extirparan el bazo; artritis, gripe, fractura de fémur, tumor maligno en el intestino... La frágil salud de Juan Pablo II le ha obligado a pasar en el hospital 147 días de sus 26 años de pontificado. Cada visita a los médicos ha destapado el delicado asunto de su sucesión. ¿Puede renunciar? Al menos hay un precedente: en 1294, Celestino V dejó su cargo en plenitud de facultades por las disputas entre el rey de Francia y las poderosas casas romanas.