Internet
No todo lo que se dice sobre piratería es cierto.

El conjunto de leyes internacionales contra la falsificación y la piratería denominado ACTA sigue acumulando opositores. Si hace unos días se hablaba de las críticas realizadas desde las universidades, ahora es una nación, Reino Unido, la que se desmarca de esta dura línea de control de Internet.

Las autoridades británicas están preocupadas por la dureza y la escasa precisión de las norma

Un representante de la Oficina de Propiedad Intelectual británica ha sido el encargado de hacer pública la postura de Reino Unido en este asunto: "ACTA no debe introducir más sanciones penales en las leyes de propiedad intelectual. En su lugar, debe proporcionar un marco para mejorar el cumplimiento de la legislación vigente".

Las autoridades británicas están preocupadas por la dureza y la escasa precisión de las normas que se barajan en Estados Unidos, la UE y muchas otras naciones para acabar con la piratería. Los textos propuestos presentan tal "vulnerabilidad interpretativa" que pueden suponer una amenaza para ciertos derechos y libertades.

Por otro lado, dentro del propio Parlamento Europeo tampoco hay acuerdo. Varios eurodiputados pusieron en marcha hace tiempo una iniciativa para que el organismo adoptase una declaración crítica contra el tratado y todo el proceso de su negociación secreta. Según explican en Microsiervos, el jueves a las 13:00 concluye el plazo para reunir el suficiente número de firmas para que esta declaración sea adoptada.