Sin embargo, el actual sistema de señalización no permite sobrepasar los 200 kilómetros por hora. Habrá que esperar al menos hasta el segundo semestre del año para que las velocidades se eleven, de forma progresiva, hasta el tope que permite el nuevo tren.

Los convoyes, marca Talgo-Bombardier, que están integrados por 12 coches, realizarán ocho circulaciones diarias (cuatro por sentido). Son articulados, disponen de conducción automática y están dotados de sistema antivuelco. Cada unidad ha costado 20,6 millones de euros.