Si sospecha que alguien de su entorno puede tener alergia a los animales, nunca adopte una mascota. De encontrarse con esta traba, antes de optar por soluciones más drásticas puede llevar a cabo varias medidas que, en ocasiones, funcionan satisfactoriamente para que convivan el animal y el alérgico. No permita que su perro o gato pase al dormitorio, cepille a su mascota con regularidad, extreme la higiene y emplee productos desnaturalizadores de proteínas, como Vetriderm, sobre el animal y productos antiácaros en su hogar, como Frontac (ambos son de Bayer).