Para evitar que los comerciantes tengan que aumentar los precios el resto de la temporada y compensar las escasas ventas. La temporada de rebajas de invierno se ha saldado con un descenso de ventas de entre el 7 y el 10%. Si no se suprimieran, los comerciantes quieren que, al menos, el periodo sea más corto. La Confederación de Comercio de Catalunya y Barnacentre rechazaron la propuesta de suprimir las rebajas y mostraron su «sorpresa».