Al comienzo de la nevada los zaragozanos salieron a la calle, pero, conforme arreciaba, la cosa cambió y se fueron retirando a casa. Los más jóvenes disfrutaron tirándose bolas, pero la copiosa nevada causó en general respeto, incluso temor. El hielo en las aceras y los autobuses irregulares dificultaron los movimientos.

Entradas y salidas de la ciudad estuvieron peor. La autovía de Huesca, bloqueada con más de 20 accidentes. Cadenas en todo el norte de Aragón y, por la tarde, en Teruel. Dos camiones chocaron en Alcañiz, y cerca de Calatayud hubo cinco heridos, uno muy grave, al chocar un bus y cinco coches. Problemas en rutas escolares (Ayerbe y Tardienta suspendieron  clases). Lo peor puede llegar hoy si las vías se congelan.

Jesús Francisco. 85 años. «Ésta es la primera nevada gorda que veo yo en Zaragoza. Hay peligro de resbalar, sobre todo para los mayores, pero siempre hay que salir de casa para algo. Habrá que tener mucho cuidado».

Miguel García-Monge. 5 años. «Es la primera vez que veo nevar y me gusta mucho. He ido al colegio corriendo para coger nieve y he estado jugando a tirarnos bolas con mis amigos. Es muy divertido, pero hace mucho frío».

Josué Saborit. 24 años. «Trabajo limpiando las calles con una máquina que echa agua, pero cuando la temperatura baja de tres grados el agua se congela, así que tendré que parar y ayudar a echar sal para que la gente no resbale y se caiga».