El banco ha sido condenado por el Tribunal Supremo a pagarles 156.262 euros. Los hechos se remontan a 1994, cuando el matrimonio acudió a una oficina de la entidad en Laredo para cambiar dinero. Durante el viaje se advirtió de que los billetes de cien dólares que llevaban eran falsos, lo que motivó altercados en tiendas, su posterior detención y la retirada del pasaporte. Una sentencia de la Audiencia Provincial de Santander condenó inicialmente al banco a pagar 360 euros, pero la pareja recurrió.