La edad de las personas que pasan por el quirófano para corregir las huellas del tiempo se acorta. Ya son muchos los que no esperan a los 50 ó 60 años y que recién cumplidos los 40 optan por la cirugía estética.

En sólo cinco años, la media de los que se hacen un lifting facial ha pasado de los 50 a los 45 años y en clínicas como en la Teknon, los cuarentones suponen ya la mitad de estos pacientes.

«No quieren esperar a tener una imagen más deteriorada», explicó ayer el cirujano plástico del centro, Josep Maria Palacín. El especialista aseguró que en la barrera de los 40, la piel y los tejidos aún mantienen una alta elasticidad y calidad y, por tanto, es más fácil conseguir mejores resultados.

Casi la mitad de la cirugía plástica se centra en la cara y un tercio en las mamas. En la cara, los hombres llegan por la papada y la bolsa de los párpados y las mujeres por la caída de las mejillas y las cejas.Desde hoy y hasta el domingo, en Barcelona se celebra el sexto Symposium de Cirugía Plástica y Estética, que presenta como novedad un tratamiento que disminuye cicatrices visibles y un lifiting que consiste en recolocar los tejidos en sentido contrario a la gravedad.

«Doctor, ¿qué me hago?»

Hombres y mujeres no abordan igual la cita con el quirófano. El cirujano de la Teknon, Josep Maria Palacín, advirtió ayer que los hombres llegan a la consulta con una idea clara de lo que «les molesta, lo que les va a costar y cuándo se recuperarán». En cambio, la mujer es muchas veces un manojo de dudas y no es difícil oírles un «doctor, ¿usted que me haría?». En lo que sí coinciden los dos sexos es en huir de la artificialidad y buscar una «cirugía que pase desapercibida», según Palacín.