La ONU rechaza visitar Guantánamo por desacuerdo con condiciones
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El equipo, que investiga los casos de tortura, detención arbitraria y otros abusos para la ONU, había advertido que no iría a no ser que las autoridades estadounidenses les permitiesen hablar con los sospechosos de terrorismo, así como con los guardianes de la prisión y otros funcionarios.

Argumentaron que esta es una práctica habitual en otras visitas, pero Washington replicó que sólo el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) tiene permitido hablar directamente con los detenidos.

'Lamentamos profundamente que el Gobierno de Estados Unidos no haya aceptado los términos para una valoración creíble, objetiva y justa de la situación de los presos', dijeron en un comunicado los cinco investigadores.

'Bajo las actuales circunstancias, no viajaremos a la base naval de la bahía de Guantánamo', añadieron.

Washington defiende su tratamiento de los prisioneros y niega que se les haya torturado en esta instalación en la isla de Cuba que se inauguró en enero de 2002, cuatro meses después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. La mayoría de los presos fueron capturados en Afganistán.

Los defensores de los derechos humanos han criticado las condiciones de la prisión y la detención indefinida sin juicio de los presos, de los que sólo nueve han sido acusados de algún delito.

De los cinco investigadores, Washington invitó a sólo tres - el austriaco Manfred Nowak, investigador especial sobre la tortura; la paquistaní Asma Jahangir, que se centra en la libertad religiosa, y la argelina Leila Zerrougui, que se encarga de detenciones arbitrarias.

No aceptó en cambio al argentino Leandro Despouy, investigador especial sobre la independencia de los jueces y abogados, y al neocelandés Paul Hunt, informante especial sobre salud física y mental.

La invitación se presentó en octubre, casi cuatro años después de que se hicieran los primeros intentos de visita.

El Gobierno estadounidense mantuvo su postura el viernes, alegando que ya era suficiente que el CICR pudiese visitar a los presos. La Cruz Roja mantiene en secreto sus informes, mientras que los enviados de la ONU lo habría hecho público.

Desde Londres, Novak mostró su esperanza de que en algún momento puedan ir algún día a Guantánamo.

'Seguimos esperando que las autoridades nos den acceso (...) con unas condiciones razonables', dijo a los periodistas en una conferencia de Amnistía Internacional sobre Guantánamo y otras prisiones estadounidenses.

/Por Richard Waddington/