Tal y como se esperaba, el líder socialista, José Sócrates, ganó por mayoría absoluta al sacar el 44,4% de los votos, frente a los 32,1% de Pedro Santana Lopes, líder del Partido Social Demócrata, su principal rival. Al cierre de esta edición se habían escrutado el 63% de las papeletas.

La participación (50,9%) contrasta con la de la anterior cita electoral, 45% en 2002. La normalidad caracterizó a las primeras horas de las elecciones legislativas anticipadas. Los ciudadanos elegían a 230 diputados de la Asamblea de la República (Parlamento).

Aunque predominó la calma, se registraron algunos boicots en dos pequeñas poblaciones del distrito de Guarda (norte), cerca de la frontera con España, por demandas locales. Desde hace años los habitantes de Canas de Senhorim (centro) no participan en las elecciones, como protesta porque se les haya negado el reconocimiento como municipio.  En los colegios electorales donde votaron los cinco líderes de partidos políticos con representación parlamentaria y el presidente de Portugal, Jorge Sampaio, fue utilizado el voto electrónico.

Las elecciones vinieron precedidas de un ciclo de inestabilidad cuyo origen fue la aceptación de José Manuel Durao Barroso de la presidencia de la Comisión Europea en junio.