Unos vecinos tuvieron que perseguir el lunes a un ladrón que les había robado en casa porque los Mossos no llegaron hasta pasadas dos horas.

Esto sucedió a las 22.00 h, cuando un joven se coló, aprovechando una obra, en unas casas de la plaça de Les Palmeres. Según parece, allí tenía un carrito de la compra que llenaba con lo que robaba de las viviendas.

Nadie se enteró

A pesar de tener perro y de estar toda la familia en casa, Josep Campdepadrós, uno de los vecinos a quien robó, aseguró que no se enteraron de nada. Al percatarse, abrió la puerta de casa y vio a un joven de pelo castaño con un poco de barba que se llevaba un ordenador en un carrito de la compra y una mochila. Nada de eso era suyo, pero sospechó de él.

Llamó a los Mossos y les dijo que estaba viendo al hombre que acababa de robar. Así que él y su hijo fueron tras el ladrón, que dejó caer el botín y escapó.

El ordenador resultó ser de sus vecinos. Aun así, entre el botín faltaba un DNI, una cámara de fotos y un móvil. Dos horas después llegaron los Mossos, que tenían cinco patrullas operativas. Ayer hubo otros robos en la zona.