Muchos pueblos de la Comunidad celebran sus fiestas patronales en septiembre y, en ellas, nunca fallan los bous al carrer. Este festejo causó el  mes pasado un total de 120 heridos (cuatro al día), una cifra que casi iguala los 152 de los ocho primeros meses de 2005.

A pesar de que en lo que llevamos de año se han autorizado casi la misma cantidad de festejos que el año anterior (en 2005 son 2.147 y en 2004 fueron 2.200), el número de cogidas es considerablemente menor.

Según fuentes de la Conselleria de Justicia, «se debe no sólo al incremento de medidas de seguridad, sino a una mayor responsabilidad por parte de los ciudadanos y de la Administración». También  ha bajado el número de muertes de seis a dos.

Justicia está preparando un nuevo decreto sobre los bous al carrer, que entrará en vigor a finales de año y que, entre otras cosas, endurece las medidas de seguridad y mejora la actuación en accidentes.

Nueva normativa

Plazas portátiles: Se regulan todos los aspectos de estructura y aforo al detalle. El dueño de la plaza debe asegurarla como mínimo por 900.000 euros.

Espectador y participante: El que participa asume todos los riesgos.

Prohibiciones: Ni drogas, ni menores de 16 años, ni tiendas en los recintos.