La primera llamada se recibió a las 23.21 h del sábado: el edificio Windsor, uno de los más emblemáticos de la capital, estaba ardiendo. En las tres horas siguientes, la centralita de Emergencias 112 recibía otros 255 avisos parecidos, todos de testigos alarmados al comprobar que la zona de oficinas de Azca (en la confluencia de la Castellana, Raimundo Fernández Villaverde y Orense), en pleno corazón financiero de Madrid, se había convertido en el escenario de un nuevo ‘coloso en llamas’.

El fuego, que comenzó en la planta 21 y se fue propagando al resto del inmueble (31 plantas), tuvo en jaque a los bomberos durante 19 horas. En un primer momento, el servicio de extinción de incendios intentó atajar el fuego desde dentro del edificio, pero sin conseguirlo.

Táctica defensiva
Entonces se optó por seguir una táctica defensiva: desalojar los edificios colindantes (entre ellos un bloque de viviendas) y tratar de impedir que las llamas saliesen fuera del inmueble. Desde la madrugada del domingo, Gas Natural tiene cortado el suministro en un radio de 200 metros alrededor de la torre.

El incendio no se dio por completamente extinguido hasta las 19.30 h de ayer. Para entonces, el rascacielos (que actualmente se encontraba en obras para remodelar su fachada e instalar una escalera de emergencia) ya se encontraba completamente destruido, a excepción de su esqueleto de hormigón.

Al cierre de esta edición, la principal preocupación del servicio de extinción era que la estructura del edificio acabara por derrumbarse, tras haber soportado temperaturas de hasta mil grados.

Investigan el motivo
El origen del siniestro es un misterio. Cuando se detectaron las llamas no había nadie en la planta 21, por lo que al principio se impuso la hipótesis de un cortocircuito. Sin embargo, el alcalde de la capital, Ruiz-Gallardón, apuntó que quizá el fuego hubiera comenzado horas antes de ser detectado, abriendo la puerta a una negligencia.

Un total de 205 bomberos (25 de ellos de la Comunidad) estuvieron trabajando en la zona en los momentos de máxima virulencia del fuego. También se desplazaron al lugar del suceso 119 profesionales sanitarios  y se instalaron tres hospitales de campaña.
Sin embargo, las únicas personas que tuvieron que ser atendidas fueron siete bomberos.

Dos de ellos fueron trasladados a hospitales, pero todos están fuera de peligro.

 

 Preguntas sin respuesta

Un fuego y 4 incógnitas.

1 ¿Cómo y a qué hora co-menzó el siniestro? El fuego se detectó a las
23.21 h, cuando la planta 21 estaba vacía, lo que podría indicar que el origen fue un cortocircuito. No obstante, el alcalde de la capital explicó que no se descarta que las llamas comenzasen horas antes de ser detectadas, cuando aún había personal en el inmueble, lo que abre la hipótesis de la negligencia.

2 ¿Por qué no funcionó el sistema antiincendios? El propietario, Florentino Reyzábal, asegura que las alarmas contra incendios funcionaron con normalidad. Sin embargo, uno de los arquitectos del Windsor, Genaro Alas, aseguró que el sistema de alerta no funcionó, lo que calificó de «inconcebible».

3 ¿Por qué los bomberos no pudieron extinguir el fuego antes de que éste arrasase el edificio? El diseño del inmueble no garantiza la compartimentación, lo que facilita la propagación de las llamas. Pese a todo, al principio los bomberos intentaron atajar el fuego desde dentro.

4 ¿Aguantará el esqueleto del Windsor? Hasta pasa-das 48 horas no se podrá comprobar si la estructura aguantará, pero el Colegio de Arquitectos cree que es «muy poco probable» que se caiga, dado el estado de los soportes de hormigón.