Roedores
Una especie de rata gigante encontrada en Indonesia. 20MINUTOS.ES

El tamaño de la cabeza de los roedores y la forma de su cuerpo han cambiado durante el último siglo debido al aumento de la población humana y las alteraciones meteorológicas, aseguró un estudio difundido hoy por la revista PLoS ONE.

Según el ecólogo Oliver Pergams, de la Universidad de Illinois, los cambios no sólo de tamaño sino también de forma en ese tipo de mamíferos en sólo un siglo han sido sustanciales.  Pergams manifestó que notó los cambios anatómicos en dos tipos de roedores separados geográficamente, uno en California y el otro en Chicago (Illinois).  "Sospeché que no eran los únicos ejemplos y me pregunté si ocurrían en todo el mundo cuáles serías las causas", señaló.

Las especies pueden adaptarse a los cambios ambientales más rápidamente que lo que se pensaba
El científico examinó roedores en museos de todo el mundo y tomó medidas anatómicas de 1.300 ejemplares de África, América y Asia recogidos y embalsamados entre 1892 y 2001.  También comparó especímenes recogidos en islas escasamente pobladas con los de lugares de alta densidad demográfica.


Pergams descubrió modificaciones en 15 características anatómicas, diez de las cuales estaban vinculadas con los cambios en la población humana, la temperatura ambiental, así como de lluvias y otro tipo de precipitaciones.  "Los cambios rápidos, al contrario de lo que se creía, parecen estar ocurriendo con gran frecuencia en varios lugares del mundo", señaló Pergams.

Añadió que parece existir una importante correlación en parámetros "causados por el hombre", como la densidad de la población, con los provocados por el cambio climático.

"Las especies pueden adaptarse a los cambios ambientales más rápidamente que lo que se pensaba, sobre todo los mamíferos. Los mamíferos que pueden adaptarse con mayor rapidez tienen más posibilidades de sobrevivir a los cambios ambientales producidos por el hombre", indicó.  Según el científico, comprender qué especies y poblaciones tienen más capacidad para cambiar tiene gran importancia en la conservación de la biodiversidad.