En la piel
El kiwi, fuente de vitamina E.

Una investigación llevada a cabo por expertos italianos, publicada en Food Chemistry, ha encontrado una nueva vitamina, denominada delta-tocomonoenol, que se encuentra en la piel del kiwi pero no en la pulpa de la fruta, lo que dificulta su consumo en la dieta diaria.

La investigación reconoce que este compuesto es un análogo del tocoferol o vitamina E.
La vitamina E o tocoferol necesita de las sustancias grasas para ser digerida y absorbida y se acumula fundamentalmente en el tejido adiposo, el hígado y la musculatura.

Se encuentra en muchos alimentos, principalmente de origen vegetal, sobre todo en los de hoja verde y en las semillas, entre ellos el brócoli, espinacas, la soja o el germen de trigo y en los aceites vegetales. También puede hallarse en alimentos de origen animal, aunque en menor proporción, como la yema del huevo.

Para la absorción de la vitamina E es necesario una correcta producción de bilis y jugos pancreáticos, cuya función es digerir las grasas y la vitamina E. El tocoferol no se destruye en la cocción pero sí pueden hacerlo en las frituras, la exposición a la luz o la hidrogenación, proceso tecnológico para la elaboración de margarinas.

La vitamina E es conocida como la vitamina de la juventud y la belleza ya que es un antioxidante

La deficiencia en vitamina E se caracteriza generalmente por trastornos neurológicos debidos a una mala conducción de los impulsos nerviosos.

Su carencia puede producir algunos síntomas como falta de vitalidad, apatía, irritabilidad y disminución de la energía física.