Se llama valenciano. La AVL aprobó ayer (con una abstención) su dictamen sobre el valenciano, en el que reconoce que es, desde el punto de vista filológico, lo mismo que se habla en Cataluña, Baleares y Andorra, aunque con particularidades que hay que «preservar y potenciar».

Dice que el «término más adecuado» para denominarla es el de valenciano y que se debe conseguir que se conozca la lengua por sus dos nombres (valenciano y catalán), pero siempre aclarando que es una «entidad cohesionada».

3 preguntas sobre...La Acadèmia de la Llengua

1 ¿Cuándo y por qué se creó? En 1998, tras un pacto político entre PP y PSOE (nombraron cada uno a la mitad de los académicos). Se creó para intentar apaciguar la división social entre valencianistas y catalanistas. Es el organismo oficial y competente del valenciano en la Comunidad.

2 ¿Por qué se ha retrasado tanto tiempo el dictamen? Los académicos están divididos. Estaba previsto que se pronunciaran el 22 de diciembre, pero el Consell lo frenó.

3 ¿Qué consecuencias tiene el dictamen? Se inclina por las tesis de la unidad lingüística que defiende el sector catalanista. No tiene consecuencias legales, pero sí políticas y sociales: la AVL es la máxima autoridad de la lengua.