Según las últimas informaciones aportadas por el Hospital Universitario de Getafe (Madrid), a cuya unidad de Grandes Quemados fue trasladada la herida, su estado es crítico, ya que tiene quemaduras en el 61 por ciento de su cuerpo.

Los testigos del suceso relataron que el agresor H.B.O., abordó a al víctima en la calle Velázquez cuando esta iba a trabajar, la besó y después vertió sobre ella una botella con líquido inflamable, que posteriormente prendió con un mechero.

Los vecinos de la calle Velázquez que presenciaron el suceso llamaron al 112, quién dio aviso a los Cuerpos de Seguridad del Estado y a las asistencias médicas. En un primer momento, la herida fue atendida en el Hospital Santa Bárbara de Puertollano, una vez estabilizado su estado se la trasladó por helicóptero al Hospital Universitario de Getafe, en el que todavía permanece.

La Policía Local de Puertollano detuvo en pocos minutos al presunto agresor, ya que según aseguraron algunos testigos, la mujer quemada pudo decirles a los agentes la identidad de la persona que la había agredido. H.B.O. no opuso resistencia a su detención, y antes de quedar recluido en las dependencias de la Policía Nacional, fue trasladado al Hospital Santa Bárbara de Puertollano, en el que le trataron de las quemaduras de segundo grado que sufrió en el brazo y en el antebrazo al intentar quemar a su esposa.

Según explicó el concejal de Seguridad Ciudadana de Puertollano, Angel García Cáceres, a EFE, la pareja estaba en trámites de separación y ella vivía actualmente en la casa de sus padres, que dista 300 metros del lugar de los hechos.

La víctima ya había presentado el pasado 8 de junio una denuncia por malos tratos en la comisaría local de Policía Nacional, por la que el presunto agresor fue detenido y pasó a disposición judicial, aunque la mujer no solicitó la orden de protección, según la delegación de Gobierno de Ciudad Real. Fruto de esta denuncia, el agresor tenía una orden de alejamiento.

Asimismo, en esta misma comisaría, constan varias denuncias de los familiares de la víctima por amenazas de muerte del presunto agresor, la última de ellas se presentó el pasado 21 de julio.

El padre de la víctima reconoció a la televisión regional de Castilla-La Mancha que el agresor ya les había amenazado de muerte varias veces. La pareja mantiene en común a dos hijos, de 3 y 4 años, según dijeron varios vecinos de la calle Velázquez. El Ejecutivo castellano-manchego anunció que estudiará, en la reunión del Consejo de Gobierno del próximo martes 2 de agosto, la posibilidad de personarse en la acusación de este caso.