Una joya que pasa desapercibida

  • Está situada en el barrio de la judería, en el corazón del casco histórico.
  • El lugar ideal para tomar algo fresco tras un agotador paseo por el centro.
Vista de la calle San Agustín, en Málaga.
Vista de la calle San Agustín, en Málaga.
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A menudo, si un turista nos pregunta qué lugares visitar en el centro de Málaga, no dudaremos en remitirle a la Catedral, la
Alcazaba o
el Castillo de Gibralfaro. Por supuesto, les aconsejaremos que den un paseo por la calle Larios, la Alameda Principal o el Paseo del Parque. Sin embargo, muy pocas veces sale a relucir uno de los mayores tesoros que esconde la ciudad:
la calle San Agustín.

Estrecha y silenciosa, la calle San Agustín se ubica en corazón del casco histórico de Málaga, inmersa en el pequeño barrio de la judería. A pesar de su escaso recorrido, este enclave de la ciudad aguarda uno de los lugares con más encanto de la capital, que hasta la apertura del Museo Picasso de Málaga había pasado desapercibido.

De un extremo, la calle nace a los pies de la catedral. Si empezamos a recorrerla de este lado nos cruzaremos con edificios emblemáticos como el Hospital Gálvez o el colegio y la Iglesia de San Agustín (orden asentada en la ciudad desde 1575 que da nombra a la vía). Pero a medida que nos adentramos en la calle, el trazo se va volviendo estrecho, creando un camino de adoquines que recuerda a la época medieval. Allí, casi en la intersección con calle Granada, se encuentra el Palacio de Buenavista, sede del Museo Picasso.

Además, la calle San Agustín es un lugar tranquilo, ideal para parar a tomar algo fresco en esta época del año. Allí hay un lugar llamado La Tetería, donde se pueden degustar infusiones de todos los países y batidos muy originales.

Consula aquí CÓMO LLEGAR A CALLE SAN AGUSTÍN.

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