Esteve
Esteve cuida de la salud de los oídos. ESTEVE

Los baños en las playas, en las piscinas, en los pantanos, en los ríos... aumentan las otitis externas, inflamaciones del oído y otras patologías, que contribuyen a incrementar el riesgo de padecer problemas auditivos hasta un 50%.

Las piscinas con productos químicos como el cloro favorecen las infecciones óticas

Además, las piscinas con productos químicos como el cloro, la arena de playa, las altas temperaturas, el uso de los bastoncillos de algodón, los audífonos y los dispositivos de manos libres, aumentan la producción de cerumen y la posibilidad de formar tapones que, sumados a la humedad continua de nuestros oídos en el agua, favorecen las infecciones óticas.

Por tanto, los mayores enemigos para nuestros oídos en verano son el calor y la humedad porque incrementan la aparición de bacterias y hongos causantes problemas en los conductos auditivos. Esta razón lleva a los expertos a recomendar limpiezas con difusores de agua marina. Este tipo de difusores permite particularmente la introducción del agua marina natural en la parte más profunda del oído externo, lo que evita el impacto de los restos de piel y cerumen en el tímpano que produce las pérdidas de audición.

Si sientes disminución de la audición, sensación de taponamiento, molestias, ruidos, mareos y vértigos o picor en el oído, entre otros síntomas debes acudir a un farmacéutico o médico de cabecera.