Mimos
Mimos imitando el sueño. 20MINUTOS.ES

El cerebro posee su propio reloj alimenticio y ayunando algunas horas evitamos la descompensación horaria o jet-lag de los viajes largos o los trabajos nocturnos.

Esta es la conclusión de un nuevo estudio llevado a cabo en Estados Unidos y que recoge la BBC.

Según los científicos de la Universidad de Harvard, si evitamos los alimentos antes de viajar o trabajar de noche podemos evitar el cansancio asociado al desfase horario.

Nuestros ciclos biológicos diarios de sueño, conducta y alimentación se ven interrumpidos cuando viajamos cruzando regiones horarias o trabajamos de noche y estos cambios pueden provocar insomnio, cansancio general, depresión, e incluso trastornos cardiacos y neurodegenerativos.

Aguantar sin comer hasta el aterrizaje de un viaje evita el trastorno del cambio de hora

Sobre esta base, los científicos decidieron estudiar si podría existir un segundo reloj interno encargado de nuestros patrones alimenticios.

Para comprobarlo, los investigadores estudiaron a ratones modificados que carecían de un gen clave del reloj biológico, el Bmal1.

Descubrieron que si mantenían a los animales despiertos hasta que tuvieran oportunidad de comer, el reloj alimenticio suplantaba al reloj maestro interno.

Tal como señalan los autores, estos resultados tienen importantes implicaciones para los viajeros y los trabajadores nocturnos.

El estudio recomienda aguantar sin comer hasta el aterrizaje de un vuelo para evitar el trastorno del cambio de hora.